Flores, lunares, rayas, arabescos, muchos motivos adornan los diseños que usamos todos los días, pero ninguno carga con el peso histórico del motivo escocés, en Escocia llamado tartan.
Este tipo de tejido solía representar a cada clan o familia de Escocía y llegó mucho más lejos de los que ellos hubieran querido. En la antigüedad, lucharon para prohibir que personas fuera de los clanes lo usaran, mas nunca lo lograron. Siendo los inventores, nunca consiguieron que una ley los protegiera de que otros usaran su elegante invento. Lo irónico es que la marca Burburry tiene patentado su clásico escocés en tonos de beige llamado por la propia marca check. A ellos la ley sí los ampara: nadie más puede comercializar esa combinación precisa.
La propuesta de hoy, es que nosotras adoptemos este estilo, así como lo hiciera la juventud punk inglesa y los grunge americanos, tomando el escocés y adaptándolo a sus singulares looks. Ya sea como detalle -una bufanda, una cartera, unas chatitas- o como protagonista: un vestido, pantalón, blazer o pollera.


Cartera: Burbury con el patentado check.
Tapado: Zara.

Pantalón: J.Crew.
Collar: I crown Victoria.

Camisa escocesa y campera de cuero: Casa Rincón.

Bufanda: Zara.
Mochila: Helter Skelter Bags.

Pollera escocesa: de cuando era chica, sólo le corrí las hebillas para agrandarla.
Collar: Dolores Iguacel.
Cartera: mi popio diseño para el concurso de Lazaro.
