El mate es la infusión argentina por excelencia y está presente en más del 90% de los hogares del país. Amargo, dulce, con hierbas o cáscaras de frutas, sus opciones son variadas, pero la temperatura del agua es el punto más importante a la hora de prepararlo.

Cada 30 de noviembre se celebra el Día Nacional del Mate en honor a la infusión favorita de Argentina. La fecha corresponde con el nacimiento de Andrés Guacurarí, militar y gobernador de la Provincia de Misiones, quien, junto a José Artigas, estableció un circuito comercial para la provincia, con la yerba mate como centro. Desde 2014, el Congreso de la Nación Argentina establece que en este día se promueva el reconocimiento permanente de esta costumbre nacional.

De acuerdo con las recomendaciones de la sommelier del mate, Karla Johan, el primer para preparar un buen mate es llenarlo con 3/4 partes de yerba mate, taparlo con la palma de la mano, darlo vuelta y agitarlo enérgicamente. 

El objetivo de este procedimiento es mezclar bien los componentes, ya que evita a que el polvo no quede en la base, se tape la bombilla y que la infusión quede amarga.

En el polvo es donde está la cafeína, vitaminas, el poder antioxidante y minerales, por lo cual no hay que colar la yerba.

Es súper valioso, cuando tomamos mate es lo primero que se hidrata y es lo primero que se empieza a desprender y no nos afecta el cuerpo como algunos sugieren”, había indicado Johan a medios nacionales.

El segundo paso es inclinar la yerba mate al lado contrario. Luego se deberá agregar agua tibia y colocar la bombilla. Después se ceberá de ese lado con agua purificada entre 75 y 80 grados. El error más común, según la especialista, es tomar mate con agua muy caliente

“No cometer el error de tirar un poco de yerba y agregarle yerba nueva porque lo único que estamos logrando con eso es enmascarar el sabor y al rato va a estar lavado de nuevo. Si el consumidor considera que perdió sabor, hay que prepararlo de nuevo”, indicó.

Beneficios

Su función antioxidante, que es un 60% mayor a la del té verde, mejora las defensas y protege al organismo del daño celular.

Esta infusión también aporta vitaminas del grupo B, minerales y nutrientes como el potasio, el hierro y el magnesio y produce un efecto energizante natural que estimula el sistema nervioso y promueve la actividad mental. Eso no es todo, porque el mate también es bajo en sodio y se cree que contribuye a disminuir el colesterol malo y los triglicéridos.

Fuente: Con información de La Nación