Los perros ocupan un lugar especial en millones de hogares y se han convertido en compañeros inseparables de las personas. Por eso, cada 21 de julio se celebra el Día Mundial del Perro, una efeméride que reconoce su importancia en la vida cotidiana y promueve el bienestar animal.
La Coviar calificó de “destructivo” el proyecto de Sturzenegger para eliminar el organismo
El titular de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), Fabián Ruggeri, cuestionó con dureza el anteproyecto de ley impulsado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, que propone eliminar el organismo y modificar distintos aspectos de la Ley…
Aunque para muchos la fecha es una excusa para consentir a sus mascotas, el objetivo principal es visibilizar una problemática que persiste en numerosos países: el abandono. Organizaciones protectoras y especialistas aprovechan la jornada para impulsar campañas de adopción, tenencia responsable y prevención del maltrato animal.
Además de destacar el vínculo afectivo entre humanos y perros, la conmemoración invita a reflexionar sobre los cuidados que requieren estos animales y el compromiso que implica incorporarlos a una familia.
Recomendaciones
- Presentar nuevos lugares, personas y otros perros de manera progresiva, evitando situaciones que puedan generar miedo o estrés.
- Reforzar las experiencias positivas con premios, caricias y palabras de aliento para favorecer una buena adaptación.
- Promover encuentros tranquilos entre perros, permitiendo que el primer contacto se realice a través del olfato.
- Enseñar a los niños a interactuar con las mascotas de forma respetuosa y siempre bajo la supervisión de un adulto.
- Estimular la actividad física y mental mediante paseos, juegos y actividades que les permitan explorar su entorno.
- Mantener estas prácticas a lo largo de toda la vida del animal y no solo durante la etapa de cachorro.
- Dedicar tiempo al juego y al aprendizaje para fortalecer la confianza, la seguridad y el bienestar emocional del perro.
- Fomentar una convivencia saludable que contribuya tanto a la calidad de vida de la mascota como a la de las personas que la acompañan.
