Este 3 de mayo se festeja en Argentina el Día de la milanesa, el plato preferido de los argentinos, tiene fanáticos en todas sus versiones de carne vacuna, pollo, cerdo, soja o verduras, entre otros.
La fecha nació como trending topic en las redes sociales y, desde el 2018, se celebra en todo el país.
La milanesa puede acompañarse en sándwich o al plato, frita o al horno, con papas fritas o puré, pero también con fideos con manteca.
Si bien hay diferentes versiones sobre su origen, la más aceptada se remonta a la ciudad italiana de Milán, en donde se la conoce como cotoletta. Cuentan que en el año 1134, cuando Milán era parte del imperio austro-húngaro, un cocinero italiano presentó en la Corte ese plato por primera vez.
Luego, con la llegada de los inmigrantes a la Argentina, la cotoletta alla milanese se transformó en la milanesa que todos conocemos. En la década de 1950, en tanto, se empezó a hacer popular la versión a la napolitana.
Su creación fue resultado de un accidente. Dicen que a don José Nápoli, dueño de un bodegón que estaba frente al estadio Luna Park en Buenos Aires, se le ocurrió “tapar” con salsa de tomate, jamón y muzzarella, una milanesa que se había quemado mucho en la freidora.
Milanesa de carne nivel dios
La influencer Paulina Cocina compartió su versión de la milanesa de carne.
Ingredientes (para 8 milanesas pequeñas)
– cuadrada, lomo, bola de lomo, peceto o nalga
– pan rallado o panko
Para la marinada:
– 2 huevos
– 1 cda. de mostaza de Dijon
– jugo y ralladura de 1 limón
– 1 diente de ajo
– perejil picado
– 1 cda. de queso rallado
– sal y pimienta
Preparación
Lo primero que vamos a hacer es batir los huevos y agregar dentro todos los ingredientes de la marinada. Vamos a mezclar todo bien.
Salamos las milanesas y las colocamos dentro de la marinada, tienen que quedar bien embebidas. Las vamos a tapar con papel film y las vamos a llevar a la heladera mínimo por una hora. Cuanto más, mejor.
Pasado ese tiempo, vamos a sacarlas de la heladera. Luego, milanesa por milanesa, vamos a empanarlas con el pan rallado, presionando de ambos lados hasta que las recubra bien.
Finalmente, lo que queda es freírlas en aceite bien caliente hasta que estén doradas y disfrutarlas mucho.
