Aunque Mick y Bianca Jagger fueron fotografiados hasta la extenuación durante el día de su boda, la foto que recordaremos para siempre será la de ellos –el rey del rock líder de los Rolling Stones y la bella y estilosa socialité nicaragüense con más tirón de todo Studio 54– sentados en la parte de atrás del coche nupcial tras haberse dado el “sí quiero”. Una anécdota que muestra la verdadera importancia de la elección del transporte el día de la boda.
Aquí te ofrecemos diez ideas para que tu llegada al altar sea perfecta.
Una moto con un sidecar decorado con globos

Nada más romántico que el contraste entre un vehículo antiguo, de aires rebeldes, y la decoración más naïf posible. Una moto con un sidecar decorado con globos dice muchas cosas de una pareja: muestra complicidad, cariño, diversión y, sobre todo, una forma distinta de ver la vida. Como si se casaran Olivia Newton-John y John Travolta en Grease, este vehículo recuperará esos primeros meses del noviazgo que ahora se materializan en un “sí quiero” cargado de nostalgia.
Un 600 decorado con latas y ramilletes

Si has elegido la inspiración 60″s para tu vestido, para la decoración o incluso para la música… ¿por qué no reflejarlo también en el vehículo que te llevará hasta el altar en el día de tu boda? Un 600 decorado con ramilletes y arrastrando latas a su paso es un clásico que parece sacado de una foto antigua. Un ritual que se recuerda con amor y cariño, sin artificios y, ante todo, muy natural. Ideal para parejas sencillas que no desean grandes derroches para el día de su boda.
Una furgoneta blanca

Si la propuesta 60″s tiene su propio vehículo ad hoc, las novias 70″s de estética hippie amarán llegar al altar o emprender su viaje de luna de miel en una furgoneta blanca con todo el sabor de la década que tanto adoran. Suena rock “n” roll a modo de marcha nupcial, flores en el pelo como rezaba la canción que cantaba Scott McKenzie y muchas ganas de bailar en una boda al aire libre.
Un descapotable antiguo de color blanco

Las bodas en el campo o en medio de viñedos, merecen una llegada con ese encanto tan cinematográfico como el del propio paisaje. Un coche antiguo de color blanco descapotable con la capota bajada garantiza esa dosis de ensoñación que merece la situación elegida para el banquete.
Una bicicleta

Es de las opciones menos vistas, quizás porque es bastante más limitada que los vehículos de motor, pero también de las que dejan las más bellas instantáneas y probablemente pase igual con los recuerdos. Una bicicleta, no necesariamente blanca, puede desatar un cúmulo de sentimientos de libertad, de belleza minimalista, de esa sensación de “casarse en casa” que buscan muchas novias.
Un coche de caballos

Clásico, racial, con mucho sabor… Elegir un coche de caballos como vehículo para el día de la boda dice mucho de la pareja. Contemplando el camino desde su casa hasta el lugar del enlace, bien rodeada de amigos y familiares, y con un vestido con muchos volantes.
Un coche de época de color negro

Novias sobrias y sofisticadas, enlaces de alto nivel, enclaves deluxe… Así es el escenario perfecto para escoger un coche de época de color negro. Un Bentley o un Jaguar decorado (o no) con rosas blancas augura una boda por todo lo alto, clásica, en un paisaje verde y arquitectura de ladrillo, y una novia dispuesta a llevar una tiara brillante cual princesa en el momento de dar el “sí quiero” a su príncipe azul.
Un jeep descapotado con sabor a clásico

Para novios con sentido del humor y enlaces en el campo, nada mejor que hacerse con un jeep descapotado con sabor a clásico para acudir al altar. Ideal para paisajes algo tortuosos pero con mucho encanto y novias sencillas que priman la comodidad y la actitud en el día de su boda. Blanco o de cualquier otro color, incluso en naranja como en esta imagen, crea un efecto absolutamente inolvidable.
Un coche clásico descapotable con asientos de cuero negro

Aunque el color blanco es un must en cualquier boda, incluido el vehículo, hay opciones en las que el negro solo necesita de ciertos detalles para tornarse nupcial. Tal es el caso de un coche clásico descapotable con asientos de cuero negro y pequeños ramilletes colgados del manillar. Perfectos para novias y novios discretos que desean emprender su viaje en un transporte elegante pero sin grandes artificios.
Un descapotable clásico con detalles retro

Los vehículos clásicos no tienen que resultar siempre aburridos. Un descapotable antiguo de color negro con detalles de cuero en la capota y una rueda de repuesto invita a pensar en largas aventuras con sabor vintage que además favorecerá las numerosas instantáneas del día de la boda. Ni flores, ni ramos, ni lazos ni latas colgando: solo un coche, una pareja de recién casados y miles de kilómetros por recorrer.
Fuente: Vogue España
