El chucrut es una conserva de origen alemán. Tal vez alguna vez la han visto en platos típicos como salchichas con chucrut o en los completos chilenos. Claro, nuestros vecinos tuvieron mucha inmigración proveniente de ese país por lo que incorporaron este particular ingrediente en una de sus comidas más tradicionales.

Ahora bien, ¿qué es el chucrut?

El chucrut es repollo fermentado, así como lo lees. Pero su valor en la cocina no está sólo dado por su particular sabor sino que además esta preparación se abre camino como uno de los preparados más beneficiosos para la salud.

Esta fama se la ha ganado por su enorme cantidad de probióticos y los maravillosos resultados en nuestros organismos.

Se habla de 9 beneficios:

1. Durante la fermentación de la col las bacterias se multiplican, favoreciendo el efecto probiótico que tan beneficioso resulta a nuestra flora bacteriana. Nuestros intestinos contienen bacterias beneficiosas que se encargan de llevar a cabo muchas tareas importantes, como por ejemplo mantener los organismos patógenos (incluyendo hongos como la cándida) bajo control. Estas bacterias también favorecen la absorción de los nutrientes de los alimentos que comemos, restauran o protegen nuestro intestino de los efectos de los medicamentos (antibióticos) y nos defienden ante infecciones.

2. El chucrut es rico en vitaminas A, B1, B2 y C. La vitamina C es necesaria para la absorción del hierro además de ser necesaria para numerosas reacciones en nuestro organismo. Por eso la vitamina C es imprescindible para evitar la anemia. Por otra parte las vitaminas B1 y B2 son muy importantes para nuestro sistema nervioso, interviniendo en el proceso del aprendizaje y la memoria, también retrasan el envejecimiento, cuidan nuestro cabello y uñas y son imprescindibles para las etapas del crecimiento. La vitamina A previene las cataratas y el glaucoma y participa en el desarrollo de los huesos.

3. La col fermentada tiene ácido láctico que contiene bacterias buenas que mejoran la digestión y la absorción de nutrientes. Por este motivo los probióticos son muy beneficiosos para las personas que tienen problemas digestivos por falta o malafunción de las enzimas digestivas. regular la microflora bacteriana del intestino y controlarla reduciendo el número de radicales libres

4. Nos aporta minerales como el calcio, el hierro, fósforo o el magnesio. Minerales muy importantes para que nuestros huesos puedan crecer bien, nuestros músculos no tengan carencias o que nuestro sistema nervioso pueda llevar a cabo sus funciones.

5. Aumenta el proceso depurativo del organismo y mejora dolencias como la gota (ácido úrico alto), la artritis, etc.

6. La col fermentada es rica en enzimas, que son los catalizadores de muchos procesos químicos que ocurren en nuestro organismo siendo esenciales para una buena salud. Las enzimas se van reduciendo a medida que envejecemos y por malos hábitos alimenticios, la cafeína, el alcohol, el tabaco o medicamentos.

7. Incorporando col fermentada a nuestra dieta estamos ayudando a mejorar los desórdenes digestivos, el intestino inflamado o la diarrea y el estreñimiento.

8. Los probióticos favorecen el funcionamiento de órganos tan importantes como el hígado y el páncreas

9. El chucrut mejora nuestro sistema inmunológico. Gracias a éste podemos evitar y combatir desde el resfriado común a colitis, alergias o cistitis, e incluso se ha comprobado que es capaz de inhibir el desarrollo de células cancerígenas. Ya se han realizado varios estudios que concluyen que el chucrut o col fermentada es capaz de reducir el riesgo de padecer distintos tipos de cáncer como por ejemplo el de mama, colon, pulmón, hígado o próstata.

Todas maravillas, además es muy fácil de preparar en casa y lo único que vamos a necesitar es: repollo, sal y un frasco. Y paciencia, un mes aproximadamente.

Pasos para hacer un saludable probiótico Chucrut
1. Rallar el repollo

Cortar, rallar, o preparar la col de acuerdo a tus preferencias. Al hacer esto, agrega tres cucharadas de sal (marina) por cada 2 kg de repollo, tanto para preservar la col y para crear el escabeche conservante.

2. Ir colocando por capas poco a poco

Aplastar hacia abajo después de cada adición. Deja algo de espacio para poner la tapa.

3. Coloca una tapa perfectamente

Coloca una tapa perfectamente y de manera uniforme dentro del frasco de vidrio (que quede dentro, no en la parte superior ya que la col empezará a formar su jugo en el proceso de fermentación y esta puede rebazar el frasco). Aplanar, y cubrir todo con un paño o dejar destapado pero en un lugar donde no le caigan impurezas.

4. Presiona hacia abajo en la tapa periódicamente

Haz esto tan a menudo como cada pocas horas. Dentro de veinticuatro horas, el escabeche (jugo) debe elevarse por encima de la cubierta. Si el escabeche no ha aumentado en un día, agrega agua salada (una cucharadita de sal -marina- por cada taza de agua) hasta que se eleve. Se puede colocar también un plato debajo del frasco para ir recogiendo el jugo que vaya soltando la col en las próximas horas. Jugo que puede tomarse.

 5. Revisa el progreso cada uno o dos días

Prueba su sabor cada vez mientras el sabor se hace más fuerte – lo hará mucho más rápidamente en altas temperaturas del verano. La velocidad del proceso de fermentación dependerá de la temperatura ambiente. A 16º C puede que tarde unas seis semanas; a 18º, cinco, y a 21º, cuatro. La mejor temperatura para este proceso es de 24º, obteniendo el resultado final en unas tres semanas. Una vez terminado el proceso de fermentación (te darás cuenta porque ya no saldrán burbujas), es hora de tapar el frasco y refrigerar.

Ahora, si no tenés ganas de prepararlo, venden chucrut en el super.

Vamos a la degustación:

Chucrut

Aroma: intenso, avinagrado, fermentado.

Sabor: picante, ácido, complejo.

Textura: crujiente.

Precio: $60 el frasco de 300 gr.

¿Lo llevamos a casa?

Si, y lo que es mejor juguemos a preparar el nuestro propio y llenemos nuestra alimentación de productos tan maravillosos como este.