Vista panorámicas de una de las esquinas de calle Emilio Civit.
Calle Emilio Civit, Mendoza. Foto: El Sol.

Pasear por calles arboladas y con vista a la montaña es una experiencia que no se disfruta en todas las ciudades y Mendoza es un lugar privilegiado en esta categoría. Si bien el Parque General San Martín es uno de los principales atractivos en la provincia, el principal acceso para llegar hasta él también tiene su encanto propio: la calle Emilio Civit.

En tan sólo siete cuadras, es posible pasear por un importante sector que guarda mucha historia de Mendoza, destacable principalmente por las pintorescas construcciones que se pueden apreciar durante toda su extensión, desde calle Belgrano hasta los portones del Parque.

La calle Emilio Civit es uno de los accesos directos al Parque San Martín.

¿Cómo se construyó la calle Emilio Civit?

Con la nueva fundación de Mendoza, tras el terremoto que la destruyó en 1861, el plano de la ciudad tomó una nueva estructura: la plaza Independencia marcó un importante punto de encuentro, con dos ejes principales y cuatro plazas equidistantes.

En 1896, con la creación del entonces llamado “Parque del Oeste”, el ministro de Hacienda Emilio Civit fundó la calle que, poco más de 30 años después, pasó a llevar su nombre.

Lo que en aquel entonces era un proyecto de la ciudad para sumar un nuevo lugar de esparcimiento, hoy es una calle que se destaca por sus chalets históricos y la imponente vista que brinda de la entrada al Parque General San Martín.

¿Qué estilo arquitectónico tiene la calle Emilio Civit?

Mendoza tuvo por esos años el aporte arquitectónico de grandes figuras locales, como Daniel Ramos Correas y Emilio López Frugoni.

En el caso puntual de la calle Emilio Civit, se puede observar en ella una arquitectura ecléctica, la cual se originó en Francia y tuvo una gran importancia en lugares como Mendoza o Buenos Aires.

Sin embargo, la presencia italiana en la provincia también dejó su impresión en los chalets que se construyeron allí. Es que, en su origen, la calle Emilio Civit tuvo construcciones que estaban destinadas a familias adineradas e instituciones del Estado.

Estos son los principales chalets de la calle Emilio Civit

Chalet Graffigna

Romualdo Gobbi diseñó este chalet de la calle Emilio Civit en 1910 para la familia Regueira de Suárez. El nombre lo obtuvo debido a que lo adquirió Santiago Graffigna en 1927, aunque también recibió el apodo de “La Casa de las Aspirinas” por el estilo de su fachada.

Chalet Graffigna. Foto: El Sol.

Mansión Stoppel

Hablando de italianos, en este caso fue el genovés Víctor Barabino quien diseñó este lugar. La construcción era propiedad del terrateniente chileno Luis Stoppel. Actualmente funciona como museo y es una de las estructuras más llamativas de la calle Emilio Civit.

Mansión Stoppel. Foto: El Sol.

Las casas López Frugoni y Arenas

En este caso, Ramos Correas y Frugoni diseñaron en conjunto ambas construcciones, ubicadas muy cerca de la entrada del Parque General San Martín y que hoy son patrimonio cultural de la provincia de Mendoza.

La Casa Arenas es la propiedad que puede verse frente a los portones del Parque, en la esquina de la calle Emilio Civit y Boulogne Sur Mer, mientras que la Casa López Frugoni se encuentra en la esquina con Paso de Los Andes.

Casa Forti. Foto: El Sol.

Casa Forti

En la misma época, se construyó la Casa Forti, propiedad que comenzó a levantarse en 1910. Lo más llamativo de esta construcción en calle Emilio Civit es el torreón octogonal que la vuelve característica. Sin embargo, debido al paso del tiempo tuvo que ser restaurada.