Tarkovski comenzó la filmación con un cáncer terminal que lo mató el 29 de diciembre de ese mismo año. El largometraje —impregnado de las experiencias y reflexiones del cineasta— está dedicado a su hijo Andriushka, quien recibió los premios otorgados a su padre –ya enfermo– y admitió que la obra cinematográfica era un retrato familiar. Meses después, el desastre en Chernóbil —vaticinado en la cinta— revelaba la desastrosa gestión de esa central nuclear por parte de los comunistas.

La trama

Todo gira en torno a Alexander, un antiguo actor —devenido en un escéptico profesor de Estética— quien escribe sobre crítica literaria y vive con su esposa e hijos en una casa alejada de la ciudad.

Entre sus preocupaciones se destacan la búsqueda de la verdad y la grave falta de espiritualidad que caracteriza al mundo contemporáneo. El drama, siguiendo los preceptos estéticos aristotélicos, se desarrolla a lo largo de un día y se estructura alrededor de la casa familiar, donde amigos y familiares se han reunido para celebrar el cumpleaños de Alexander.

La celebración está organizada por dos camareras, una de ellas, una misteriosa islandesa con fama de bruja buena. El cumpleaños finaliza cuando toda la casa comienza a sacudirse por los sobrevuelos de aviones que rozan el suelo, mientras, desde un televisor, un político anuncia peligros: guerra total y definitiva.

Alexander, en esa situación, cae de rodillas y le pide a Dios que no permita los horrores que se están manifestando, por lo que promete renunciar a todas sus posesiones, además de a su familia.

El simbolismo

La imagen de un tronco seco que Alexander y su hijo están intentando plantar a la orilla del mar, junto a su casa, es acompañada del relato del monje cristiano ortodoxo, quien encomienda a su discípulo regar diariamente un árbol seco que ha plantado en la cima de una montaña con el fin de que este reviva. Introduce así el director el tema central del filme: la fe, concretada a través del árbol seco, que une a padre e hijo, y que sirve de apertura y cierre del relato.

Una vez concluida la fábula, entra en escena un cartero, un enigmático personaje que, con una criada y el hijo de Alexander, forma parte de un mundo mágico. El mensajero le entrega a Alexander una carta de felicitación firmada por el gran Ricard, un grupo de compañeros de cuando fuera actor.

Junto al director trabajaron el fotógrafo Sven Nykvist y la diseñadora de producción Anna Asp, ambos vinculados con la obra de Igmar Berman. El naturalismo característico de Nykvist dejó su impronta en el largometraje, marcado por la puesta en escena teatral y la interacción de los actores con el espectador como vía para romper la cuarta pared.

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Sacrificio, tráiler,

Datos útiles

Título original: Offret
Año: 1986
Producción: Suecia-Francia-Gran Bretaña
Año: 1986
Duración: 145′
Música: Johann Sebastian Bach
Fotografía: Sven Nykvist
Guion y dirección: Andréi Tarkovski
Staff: Erland Josephson, Susan Fleetwood, Allan Edwall, Guðrún S. Gísladóttir, Sven Wollter, Valérie Mairesse, Filippa Franzén y Tommy Kjellqvist