El ambiente del tango mendocino atraviesa momentos de incertidumbre y preocupación tras el anuncio de posibles restricciones al Estudio Zona Tango Danza Artes, un espacio cultural con 11 años de trayectoria ubicado en calle Perú, de Ciudad de Mendoza, que ha sido fundamental para la difusión de este género en la provincia.

Florencia Fernández y Carlos “Charli ” Chacón, bailarines y profesores, responsables del lugar, manifestaron su desconcierto ante lo que consideran un cambio de reglas por parte de la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza.

Según explicaron, el espacio fue habilitado como una academia de danza y, durante más de una década, ha realizado su milonga semanal los viernes, una actividad que no solo ha sido elogiada por distintas gestiones municipales, sino que también se ha consolidado como un referente para amantes del tango de todo el país y un escenario para músicos locales.

Un conflicto inesperado

El problema surgió hace unos meses, cuando, durante una inspección de rutina, desde el área de Comercio se insinuó que el espacio debía recategorizarse debido a la venta de empanadas y bebidas como vino o cerveza durante la milonga.

A pesar de iniciar numerosos expedientes y gestiones con los funcionarios de Cultura y Comercio, los responsables del estudio aseguran no haber recibido respuestas claras ni explicaciones razonables.

La Municipalidad de la Ciudad Mendoza nos quiere cobrar más impuestos y/o imponernos tramitar un permiso especial como condición para hacer la milonga, algo que siempre realizamos regularmente”, expresaron Flor y Charli en un comunicado publicado en Instagram.

Charli y Flor junto a Eva y Ieltxu, ganadores del intermilongas.

Charli y Flor explicaron que, de ahora en adelante, deberán gestionar un permiso previo o pagar licencias mensuales bajo la categoría de Bar, Confitería o Cafetería, algo que consideran ilógico, ya que la milonga se realiza únicamente los viernes, durante cuatro horas, con una asistencia promedio de 25 personas que, ocasionalmente, consumen algún refrigerio entre tanda y tanda.

Riesgo para la continuidad del espacio y la difusión del tango en Mendoza

La situación generó gran preocupación entre la comunidad tanguera, ya que la imposibilidad de realizar las milongas compromete la sostenibilidad económica del espacio cultural.

La milonga de los viernes es importante en nuestra ecuación económica para mantener Zona Tango”, señalaron.

Aunque los organizadores buscarán alternativas para sortear las dificultades y continuar con sus actividades, advirtieron que, de no encontrar soluciones viables, el futuro del lugar podría estar en riesgo.

Un pedido al Municipio

Zona Tango y su comunidad apelan a que las autoridades municipales reconsideren su postura y brinden apoyo a un espacio que ha contribuido al desarrollo cultural de Mendoza y al posicionamiento del tango como una expresión artística clave en la provincia.

La noticia generó indignación en redes sociales, donde muchos mendocinos y artistas han expresado su respaldo al estudio y han pedido explicaciones a la Municipalidad.

“Hasta el próximo abrazo, les seguiremos informando”, concluyen Flor y Charli, esperanzados en que este conflicto encuentre una resolución que permita mantener vivo este espacio cultural.

Qué dijo la Municipalidad de Ciudad

Desde la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza, indicaron que a principio de este año, durante el operativo de noche, se detectó que este instituto / academia de baile tenía actividad aproximadamente a la 1 de la madrugada.

“Al hacerse presente los inspectores constatan que en el lugar se está ejerciendo actividad bailable, con la venta de comidas rápidas y bebidas con y sin alcohol. Se procedió a realizar acta emplazatoria solicitando la correspondiente ampliación de rubro, atento a que el rubro habilitado no permite la venta de alimentos al público. El personal no poseía curso de manipulación de alimentos”, destacaron.

Y agregaron: “Al tiempo se hace presente el titular del comercio a realizar el correspondiente trámite, se le informan requisitos, tasas, etc. Una vez aprobada la totalidad de la documentación se procede a clasificar al comercio como confitería y venta de bebidas con alcohol”.