Verónica Gimenez.

Son los últimos días de estas vacaciones austeras, pero bien lectoras, bajo el calor de El Sol. En un rinconcito de sombra, en el patio o en la plaza, un banquito y unos mates ya nos tientan a disfrutar de la mejor compañía: el talento de los autores mendocino.

Te proponemos un recorrido por escritos mágicos “hechos en Mendoza” y un encuentro con gente que apuesta por el maravilloso arte de la palabra.

Poemas para sobrevivir

Verónica Giménez (Mendoza, 1983) es licenciada en Letras, escritora, performer y dibujante. Desde pequeña, libros e historietas fascinaron su infancia. A los 21 años debutó como performer con su primera lectura en público, en un café céntrico de Mendoza.

En las redes posteó fragmentos de su obra “Sueños de un insomne”, que luego aparecieron en la revista virtual “Panero”.

Jornada laboral, ilustración de @pasatista (Verónica Giménez).

También en las redes publicó ilustraciones y fragmentos de una novela que combina la gráfica con el relato, “Submarino”, cuyo primer capítulo está impreso en la antología del fanzine “Siempre impares, nunca inimpares” (2021), del taller del Laboratorio Oscuro, dictado por Gastón Ortiz Bandes. Dos poesías suyas se encuentran en dos números del fanzine de “Chuncanxs” (2019) y una en “Fauna Intestinal”, fanzine de Facundo Soto.

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Otros textos suyos se publicaron en la antología “Lo oscuro trabaja” (Carbónico Ediciones, 2015). Actualmente, un poemario de su autoría está en proceso de publicación en una editorial independiente mendocina.

Del libro “VOXRAID“, inédito.

UNA ENTREGA QUE NO PODRÁ RECHAZAR

Vengo a hacer negocios
Puede sonar incómodo,
Sí, es personal
No traigo la cabeza gacha
Ni las manos en plegaria
Aunque sé que el riesgo
Puede tratarse de púgil
Por el tamaño de mis heroísmos pasados
No confirmaré ira
Si la imposibilidad de desplegar mí habla
Está sujeta a animosidad hostil
Y al repliegue en el silencio
Todos los  Poncios serán Judas.

Vengo a hacer negocios
Entrego mí juicios, mí pensamiento
Revoltoso, mí escaneos caóticos
La lectura de los cuerpos y las miradas
Me entrego en alma que muestra 
A juego limpio de qué trata el combate.

De frente hacia el frente
No habrá civismo veleidoso
Simpatías de sonrisa tibia
Antes de ser ejecutada por falsedad
Hambrienta de ambición ególatra
Escúcheme.

Se me amputa de antemano 
 el reflejo de fe mis manos
De mis intenciones, de la falta de explicaciones
A gestos que hablan sin segundas intenciones
Ni me exigen que explique por qué existo.

Se usa una palabra para hablar de pacto entre pares
Yo la uso de forma más expansiva 
Hablo de un brillo de pureza que no voy a abandonar 
De abrazos arrojados 
De motivos porque doy la vida sin pensar.

Vengo a hacer negocios,
Me entrego a cualquier consecuencia
Yo soy el acto.
Verónica Giménez, leyendo sus poemas en el diario El Sol.
MUMMY SHUGAR
Ya a mis 40
sin engendrar purrete 
hice a mis animales hijos
y mis plantas mis mascotas.
Tuve amores longevos
pero en el pasado pasajero
son sólo imágenes mal iluminadas
por un farol tuerto.
Alguna vez 
amurada por la 
endeble palpitación
mi piel volvió a ser
puerto de naufragios
devaneos de celos
y fugacidad ceniza.
Mistonga de amor,
le hice parca a mis deseos.
Quizás no gane
palco en el cielo
pero mientras esté en suelo
no existirá curro
que esta donna no
 doble al chantar.
Empoderada
salía de mi empresa
estética última gama
a punto de subirme a mi audi
se acerca un mozalbete
guitarra y sombrero negro.
Casi no le doy bola,
pero los imanes
de sus ojos eran
dos grisetos abrojos. 
Fue la curiosidad
que le dio mi blanca
paloma el pie
para que el gato 
empezara a actuar…
“Señora, permítame cantarle…”
“Rápido y nada de Arjona”
Contesté, desdeñosa.
Su voz de ruiseñor
salió de un Edén primitivo
calentura de fauno naciente.
Cuando extendí el billete trémulo
divisó mi asombro.
Elegante negador 
de guita cual confeti pisado
“No preciso más gratitud 
que volver a verla 
lo que se pueda
lo que quiera.
Confíe en este pobre pebete
que de zaguanes y calles espesas
corre la voz en el aire
para que usted, reina,
con donaire
 la pueda cautivar.
Chamuyo extraño 
de un joven a vete
olvidé que tb la sangre joven
es gaviota y susheta
en el azar
del sí y del no
encontré la respuesta en
¿por qué no?
Uno de los fanzines colectivos que incluyen sus poemas.

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