Roberto Fats Fernández —el jazzman que nació en La Boca el 7 de junio de 1937—, murió este jueves a 88 en Buenos Aires. Fernández comenzó a tocar la trompeta a los 17 años con el grupo The Georgian’s Jazz Band e integró el quinteto de Leandro Gato Barbieri y el grupo Sanata y Clarificación, de Rodolfo Alchourrón. También formó parte de las orquestas de Jorge Anders y Bubby Lavecchia.

Acerca de Fernández

En Estados Unidos tocó con el notable trompetista Roy Eldridge, pasando por la orquesta de Ray Charles y los combos latinos de Eddi Palmieri, Ray Barreto y Larry Harlow

Como músico de sesión intervino en la grabación de mas de 300 vinilos, destacándose, entre ellos, en la faz jazzística, con registros junto a Lionel Hampton, Paquito D’Rivera y Michael Urbaniak

Participó en jam sessions con Chick Corea, Randy Brecker y Larry Coryell. Fue uno de los mejores trompetistas de Argentina por su original manera de interpretar baladas y la capacidad de improvisación, por lo que mereció elogios no solo del público, sino también de parte de colegas que él mismo admiraba: Randy, Brecker y Jimmy Owens, entre tantos.

En 1987, Fats Fernández grabó en Nueva York su primer trabajo solista: Un trompetista de Buenos Aires. A partir de este año se presentó en todas las ediciones de la Anual Brass Conference, que se realiza en la misma ciudad, junto a los más destacados trompetistas del mundo. En esa cita se han realizado homenajes a grandes músicos como Shorty Rodgers y Tito Puente.

Los álbumes de Fats Fernández están pensados con un criterio de producción donde las canciones —algunos standards y otras escritas especialmente para él— brillan por su vena melódica y armónica; mientras que otros solistas intervinientes sirven de tapiz a la interpretación de Fats, a la vez que enriquecen el álbum con sus propios solos.

En New York Sesions & Trabajos Porteños —su segundo disco, de 1989— interviene como invitado el notable Paquito D’ Rivera, el cual fue editado en Francia.

Su tercer disco, Cuore —editado en 1991 y por el que, en 1992, obtuvo el premio ACE al mejor disco de jazz— comienza con Chorinho para el Conde, donde Fats utiliza la trompeta King modelo Harry James, que el mismo James le obsequiara en Buenos Aires en 1981, oportunidad en que realizaba sus últimos conciertos en Argentina.

Distinciones

Tres años después, Fats Fernández fue galardonado con dos premios Estrella de Mar: al Mejor Espectáculo Musical Canción con todos y al Mejor Grupo de Música Popular. En diciembre de ese año recibió también el premio Konnex, entregado por los diez años de trayectoria.

En La Música y la Vida —cuarto álbum solista de Fats Fernández—, los arreglos de cuerdas son de Baby López Furst, además de la actuación de Carlos Franzetti en las grabaciones realizadas en New York.

Tangos & Standards —el quinto vinilo— es un trabajo que se reparte compositivamente entre lo mejor de temas clásicos tangueros y standards jazzísticos.

Wynton Marsalis le regaló a Fernández una trompeta que mandó a fabricar especialmente y participó en dos temas como invitado de lujo.

Su sexto álbum Fats Live Birthday, fue un registro lleno de pasión y alegría grabado en vivo pero en el estudio, equilibrando la técnica y el corazón. Fue registrado en el cumpleaños 60 en los estudios Melopea, de Litto Nebbia.

Astor Piazzolla lo llamó El Troilo de la trompeta. No le faltaba razón: tocaba con barrio y sentimiento, como el otro gordo del bandoneón.

Discografía

Un trompetista de Buenos Aires (1987).
New York sessions & trabajos porteños (1989) con Paquito D’Rivera como invitado.
Cuore (1991) con la participación de Dizzy Gillespie y Litto Nebbia entre otros.
La música y la vida (1992) con la participación de Wynton Marsalis.
Tangos & standards (1996).
Fats birthday (1997). disco homenaje a sus 60 años de edad.
100 años de Gershwin (1998) con grabaciones del Mono Villegas.
Baladas (2006)

Fats por Fats

“Encontrar un sonido propio, esa es la cosa. Un músico tiene un camino, algo que encontró mamando la teta de todos los músicos que tocaban mejor que él, de todos los que escuchó y de todos con los que tocó. Yo traté de arrimarme siempre a los que sabían más y de aprender, y mi sonido es mi historia. A mí me llaman más por eso que por otra cosa. Yo tengo una técnica razonable, decente, pero no apabullo a nadie. Lo que Dios me dio es una versatilidad linda, ¿no?”.

“Hay elementos que se van incorporando a lo largo de la vida, es algo inevitable. En un momento, tocaba en los clubes y, en los bailes, alternábamos con Pichuco, con D’Arienzo, con Angel D’Agostino, con Osvaldo Fresedo… Era la época de típica y jazz. Todo eso va quedando, de alguna manera, como una sensibilidad, una manera de frasear, de sentir el sonido. Yo soy un músico de esta ciudad, toco tango desde chico y el tango forma parte de mi vida.”

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Fats Fernández, 2008.