Este martes (7 de octubre) el poeta argentino Hugo Mujica ha resultado ganador del prestigioso Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe 2025 por su obra Las hojas, la brisa, y la luz danza las sombras. El jurado que anunció la decisión estuvo integrado por Víctor García de la Concha (presidente), Gioconda BelliAntonio ColinasAurora EgidoRaquel LanserosMaría NegroniJuan Antonio González IglesiasCarmen RieraJaime SilesLuis Antonio de Villena y Javier Velaza, ganador de la anterior convocatoria.

 Las hojas, la brisa, y la luz danza las sombras, la obra de Hugo Mujica, por la cual ha merecido esta distinción, según ha comunicado el jurado, propone “una experiencia lírica de absoluta pureza que se integra en lo que podría definirse como una meditación contemplativa”. “Los poemas invitan a la reflexión y a una espiritualidad de orden no dogmático, tendiendo puentes entre las concepciones oriental y occidental, entre la intuición poética y la racionalidad existencial”, agregaron.

Hugo Mujica (Buenos Aires, 1942) es poeta, ensayista, narrador y sacerdoteSe lo ha considerado como el poeta del silencio. Después de vivir la cultura y la contracultura en Nueva York, donde fue hippie y artista plástico, hizo un voto de silencio durante siete años, en los que practicó la meditación sin pronunciar palabra en un monasterio trapense de Getsemaní. En varias entrevistas ha señalado que esa experiencia fue la que lo transformó en poeta, pues, a partir de ella, comenzó a escribir poesía.

Es autor de los libros de poesía Brasa blancaPara albergar una ausencia o Cuando todo calla (Premio Casa de América en 2013), entre otros. Su poesía completa se halla compilada en Del crear y lo creado. Ha publicado, además, varios ensayos sobre el filósofo alemán Martin Heidegger, La palabra inicial y Señas hacia lo abierto.

El Premio Loewe está dotado con 30.000 euros, y la publicación del libro por Visor en marzo del 2026.

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Tres poemas de Hugo Mujica

ORILLAS
Afuera ladra un perro
a una sombra, a su eco
o a la luna
para hacer menos cruel la distancia.
Siempre es para huir que cerramos
una puerta,
es desierto la desnudez que no es promesa

la lejanía
de estar cerca sin tocarse
como bordes de la misma herida.
Adentro no cabe adentro,
no son mis ojos
los que pueden mirarme a los ojos,
son siempre los labios de otro
los que me anuncian mi nombre.

***

HASTA EL FINAL
Vi un perro negro muerto
en la calle,
aplastado en medio de la acera, manchado,
porque nevaba.
Vi la vida, allí mismo,
y no había más que eso: la coartada
del inocente: pagarlo todo.
Sentí en la nieve la vida y me vi morir
como un animal que se resiste
hasta lo último
hasta el deseo de ser rematado,
hasta el gemido final,
el que pide perdón por todo crimen ajeno:
el que perdona a dios.

***

NACE EL DÍA

Nace el día
bajo un cielo despejado,

la claridad en la que todo
se muestra,
lo que hacia ella brota
y lo que su misma luz marchita.

Todo nacer pide desnudez,
como la pide el amor,
como la regala la muerte.