Una webcam adaptada lee el reflejo de los los rayos infrarrojos de tus dedos y tu mano, rastreando su posición sobre la mesa y determinando en qué momento presionas el botón izquierdo y derecho. Pese a lo raro que suena, esta innovación puede ser muy útil para los que sufren dolores en sus manos. ¿Cuánto cuesta armar este ingenioso sistema? Apenas unos 20 dólares, aunque todavía se trate de un prototipo.