Las travestis mendocinas protagonizaron ayer una colorida marcha para reclamar por varias cuestiones (ver página 7). Lo cierto es que le pusieron mucho empeño a la movida y pensaron la mejor forma de manifestar la paz y la tolerancia con la que quieren vivir en Mendoza.

    Pues resulta que a una de ellas se le ocurrió la tierna idea de llevar en una caja una paloma, para soltarla ante la prensa en demostración de fraternidad, paz, aceptación y varios etcéteras. La mencionada caja fue paseada por toda la marcha y varios que estaban ahí reclamaban por la salud de la paloma, ya que la caja, misteriosamente, no se movía. Cuando por fin llegó el momento de dejar en libertad a la paloma, esta no estaba. La caja estaba vacía. ¿Habrá sido la paloma de David Coperfield?