Con el último aumento en el precio de los panificados, hay que tratar de encontrar el mejor precio en las aplicaciones por delivery. Así fue como un pedido a una panadería de calle San Juan, de Ciudad, por una docena de medialunas trajo una desagradable sorpresa. La mayoría de las facturas tenían más de 24 horas y venían recalentadas, para simular. Se hizo el reclamo al local y atendió una persona, que hasta se rió cuando se le hizo notar que no eran productos frescos.