El ministro de Producción de Mendoza, Rodolfo Vargas Arizu, realizó una particular comparación sobre el vino desalcoholizado, en el marco de una entrevista que ofreció al medio Infocampo.

El funcionario hablaba sobre la crisis de la industria vitivinícola y la adaptación que requiere para la creación de nuevo productos, como los vinos sin alcohol. Señaló que la práctica “es una alternativa, pero es difícil que eso prenda mucho”.

Consultado sobre el motivo, el ministro intentó explicar el tipo de necesidad que satisface el consumo de vino pero lo hizo con una comparación llamativa: “Yo siempre lo asemejo como bailar con la hermana el tomar un vino sin alcohol, porque no es una bebida que se tome en cantidad, sino que vos te sentás y es una bebida que es parte de la ‘slow food’, de la comida lenta y relajarse“.

A la cerveza la podés tomar en una cancha de fútbol. Nunca has visto alguien en una cancha de fútbol tomando un vino. Hay un momento de relajación parecido a los puros, por ejemplo, donde vos te predisponés a saborear a todo eso. Eso también es más difícil“, agregó.

Vinos sin alcohol y la competencia con la cerveza

Por otro lado, el ministro se refirió a la práctica, que ya está legalizada y reglamentada, en su comparación con la principal industria competidora como es la cervecera, la cual ya lo implementa.

Advirtió que un motivo por el cual las bodegas se resisten a desalcoholizar el vino es la diversidad de marcas que tiene la industria. “La cerveza tiene un poder de reacción más grande porque hay cinco cerveceras importantes en el mundo y acá en Mendoza, solamente en esta provincia, hay 700 bodegas. O sea que cada uno tiene su estilo, su forma“, sentenció.