El martes por la noche se vivieron momentos de tensión en Diputados porque el proyecto de los jueces no ingresaba y los ánimos se inquietaban. En ese ínterin, llegó el vicegobernador Mario Abed y trató de poner un poco de orden. Lo llevó al peronista Germán Gómez aparte y le pidió que aflojara, que lo importante era acordar. “Hay que negociar porque, si no, los políticos quedamos como unos pelo…”, se escuchó decir. Luego, volvieron al salón porque se tenía que votar un cuarto intermedio para trasladar el tema a este miércoles. Pero Gómez lo quiso pinchar para la semana siguiente. Abed, con gesto adusto, se levantó y se fue.