En cada evento masivo, surgen las avivadas. Trasladadar la Fiesta de la Cerveza al Hipódromo reactivó un nicho para algunos vecinos de la zona de Godoy Cruz junto al Corredor del Oeste.
Se podía dejar el automóvil en un descampado sobre Boulogne Sur Mer y Juan B. Justo para ir a escuchar la serie de recitales a unas cuadras de ahí.
El tema era el costo: unos 3 mil pesos para dejar el auto en esa “playa de estacionamiento” inventada por cuatro noches.

Se trata del predio donde hay una histórica cancha o potrero donde suelen darse los partidos amateurs más ásperos de esa zona junto al Corredor del Oeste.
Dos noches después de concluida la Fiesta, todavía quedaba un cartón a modo de cartel.
