La ignota Lourdes Arrieta fue una sorpresa en las elecciones de 2023 cuando el triunfo de Javier Milei en Mendoza, arrasando, le permitió entrar a la Cámara de Diputados de la Nación. Le concedieron poder con el manejo del PAMI local, pero ante el primer escándalo con Martín Menem fue desterrada del paraíso libertario y cada tanto da vergüenza ajena con alguna expresión en redes sociales, por ejemplo.
Ahora, las negociaciones entre el radicalismo y el mileísmo han incluido, entre otros detalles que van trascendiendo a cuentagotas, de una suerte de cláusula anti Arrieta.
¿Qué significa esto? Según explicaron desde la UCR, se trata de una cláusula de veto a posibles nombres para las listas de candidatos y que estén consensuados.
Es decir, por un lado se busca evitar bochornos y, por el otro, que quienes vayan al Congreso no sean críticos de la gestión nacional en el caso de los radicales y que por su parte los libertarios también apoyen la gestión de Alfredo Cornejo.
No quieren sorpresas esta vez.
