Un joven mendocino asistió cerca de las 8.30 de la mañana a las escuela Patricias Mendocinas 1-123, de Ciudad, muy bien acompañado.

Sucede que Luis “no tenía con quien dejarla”, entonces fue a cumplir con su deber cívico acompañado por Birra, su perra.

Como no podía ser de otra manera, Birra se llevó todas las miradas en la escuela Patricias Mendocinas, hizo fila junto a su dueño, ingresó al aula, votó y volvió de la correa a su casa.