No todas son pálidas en esta sección, a veces también hay espacio para contar algo que saca una sonrisa. Sucede que, en la Universidad Maza, los estudiantes han  adoptado como mascota oficial a un gato que se pasea muy orondo por las aulas y los espacios abiertos. Se llama Bruno y se deja acariciar por todo el mundo, pero  también es un sinvergüenza que les roba comida a los alumnos. Igual, todos lo quieren al punto tal que tiene un perfil oficial de Instragram: @michiumaza.