La implementación de la Boleta Única de Papel junto con los biombos y la inevitable eliminación del cuarto oscuro, vino aparejado del fin de la selfie o el video mostrando las boletas desplegadas interminablemente sobre los pupitres de escuela.
Una práctica que se había vuelto habitual entre millennials y centennials que tienen por costumbre registrar todo y compartirlo con sus seguidores en las redes sociales, tendrán que conformarse con mostrar la fila para votar o el momento post sufragio con el comprobante en mano.
