Los desechos tapan las acequias. Si se tiran en cualquier lado, después impactan fuertemente cuando llueve y se anegan las calzadas. En el microcentro de la provincia están creciendo las quejas sobre el destino que les dan algunos propietarios o responsables de negocios a los desperdicios, debido a que los arrojan en sectores donde no corresponde hacerlo. Por ejemplo, ocupan contenedores destinados a edificios donde viven familias y estas no tienen dónde colocar los suyos. Una situación que colapsa el sistema. Se hace una montaña de mugre cada noche. Pronta solución antes de la próxima tormenta.