El pasillo suele ser el gran olvidado en la decoración del hogar, un simple lugar de tránsito al que se le dedica poco más que una mano de pintura blanca. Sin embargo, para los expertos en interiorismo, representa una oportunidad única para sumar carácter, calidez e incluso funcionalidad a una vivienda.

Lejos de ser un túnel impersonal, un pasillo bien resuelto puede sorprender, ampliar la percepción espacial y reflejar el estilo de toda la casa. Por eso, te dejamos 4 ideas para inspirarte.

Arte y color: un impacto moderno

Integrar una estantería de un color intenso (como el rojo) y complementarla con una escultura o pieza de arte moderno convierte el recorrido en una experiencia similar a recorrer una pequeña galería, alejándose por completo de la neutralidad tradicional.

Es una apuesta por el diseño contemporáneo que habla de un hogar creativo y sin miedo.

Muebles prácticos para más funcionalidad

Incorporar un perchero de diseño y un banco bajo de madera sobre una paleta de colores neutros no solo añade textura y calidez, sino que también provee una utilidad concreta: un lugar para sentarse a calzarse o colgar una chaqueta.

El mobiliario debe ser esbelto y elegante para evitar sensación de saturación.

Papel pintado para un efecto inmersivo

Forrar paredes y techo con un papel pintado de estampado grande y colores vibrantes crea un efecto envolvente y dramático que transforma por completo la energía del espacio.

La clave para que funcione es que la estancia contigua sea más neutra, permitiendo que el pasillo se convierta en el foco de atención absoluto.

Un piso hidráulico

Dejar que el suelo sea la estrella. Un pavimento hidráulico con diseños retro o geométricos aporta una dosis masiva de estilo y color.

Se puede complementar con un banco de madera rústica y vigas vistas en el techo para potenciar una sensación de calidez y autenticidad, logrando que el pasillo sea una extensión coherente del resto del hogar.