En mayo, en Neuquén, un bebé murió en un parto domiciliario. En estos días este hecho encendió la polémica al respeto de parir en casa, ya que sus padres fueron imputados por la muerte del niño. Sin embargo, el fiscal de la causa, Maximiliano Breide Obeid, indicó a medios de esa provincia que “no se está persiguiendo o criminalizando el parto domiciliario, lo que se está juzgando, en este caso en particular, es que no se tomaron los recaudos para reducir los riesgos de un parto domiciliario”.

El Sol dialogó con algunos médicos y madres que tuvieron a sus niños en sus casas para saber cuáles son los recaudos que se deben tomar a la hora de inclinarse por un parto domiciliario.

Los expertos en obstetricia aclararon que es necesario entender la diferencia entre un parto humanizado y uno domiciliario: el parto respetado se refiere a los derechos que asisten a las futuras madres y padres a ser escuchados y al respeto de sus derechos en el momento de parir.

En cambio, el domiciliario está determinado por la ubicación, el lugar en donde se produce. Si bien está permitido, no se encuentra legislado, por lo que sólo se cuenta con recomendaciones de los profesionales de la Salud.

La Ley 25.929 determinó que  las madres tienen derecho a ser informadas sobre las distintas intervenciones médicas que pueden tener lugar durante el parto y postparto y participar activamente en las decisiones acerca de las alternativas si es que existen. Además, indica que tienen derecho a un parto respetuoso de los tiempos biológico y psicológico. A ser informada sobre la evolución del mismo, el estado de su hijo o hija y, en general, a que se le haga partícipe de las diferentes actuaciones de los profesionales.

Los detalles a tener en cuenta en el parto domiciliario

Al respecto, el jefe del Departamento de Perinatología del Hospital Lagomaggiore, Ernesto Olcese, precisó: “El parto domiciliario no está prohibido pero tiene un problema como cualquier parto que se hace en una maternidad y es que, a veces, las complicaciones no se pueden evitar. Particularmente no estoy en contra de que las mamás y papás decidan parir a sus hijos en sus casas, pero sí estoy en contra de las condiciones en las que se hacen”.

Por ello, el profesional apuntó que parar quienes opten por esta práctica deben tener en cuenta los siguientes puntos: una capacitación previa a parir, es decir durante todo el embarazo; realizarse los controles periódicos y que los profesionales que vayan a atenderlos en sus casas cuenten con estos a la hora del alumbramiento.

Además, Olcese insistió en la presencia de especialistas en Obstetricia que presencien el parto y en tener una ambulancia en la puerta del hogar ante cualquier emergencia para llegar más rápido al hospital.

También señaló que los partos en casa no se recomiendan para embarazos complicados o madres con algún problema de salud.

 

Los testimonios en primera persona

Sabrina Yáñez es doctora en Antropología, becaria del Conicet e investiga cómo suceden los procesos reproductivos en las instituciones. A raíz de este trabajo que realiza es que decidió tener a su bebé en su vivienda. Según su experiencia, dijo que “lo volvería a repetir mil veces, pero que no es una opción para todo el mundo”.

A Yáñez la asistieron dos licenciadas en Obstetricia que la acompañaron desde el momento que optó por un parto domiciliario. Su pareja estuvo de acuerdo con esta opción y ambos desarrollaron un “vínculo de confianza” con las profesionales que los asistieron.

“No es llegar al día del parto y decidir hacerlo en casa. Es una decisión que implica mucha responsabilidad y ser consciente que no hay antecedentes previos que pongan en riesgo la vida del bebé y de la madre”, dijo la antropóloga, quien aseguró que cuenta con Osep pero que en este caso no le cubría el nacimiento.

Según contó tuvo a su hijo el año pasado y por parir en su hogar tuvo que pagar “lo mismo que muchos gastan en un celular de alta gama. La verdad que no me pareció caro y la sensación que te queda cuando ya tenés a tu hijo en los brazos es muy bella”.

Tanto Yáñez como Andrea Frasca, otra mendocina que también dio a luz en su hogar, confiaron que no se necesitan grandes estructuras en el hogar ni hacer modificaciones en las habitaciones. Yáñez terminó pariendo en una pileta que su pareja le compró.

Mientras que Frasca confió que las profesionales que la asistieron le recomendaron tener un equipo de oxígeno y una ambulancia en la puerta, entre otras cosas, pero que ella no las consideró necesarias.

“Con mi primer parto tuve una mala experiencia y por este motivo decidí tener a mi segundo hijo en mi casa. Me hice todos los controles necesarios en el hospital y la verdad que me sentí muy cómoda con las personas que me asistieron. Fue un parto más corto que el que tuve con mi primera hija y no fue mucho más caro de lo que cobran en un hospital privado por uno particular”, aseguró Frasca.

Sala de parto del Hospital Carrillo.

Maternidad segura

Asimismo, el médico Olcese confió que lo ideal es el concepto de maternidad segura y en familia que se trata de aplicar en la mayoría de los hospitales del país y que se viene aplicando en el Carrillo y en el Lagomaggiore: “Lo que se hace es combinar ese ámbito familiar del hogar con los servicios médicos necesarios para un parto seguro”.

En este sentido, Gustavo Rinaudo, jefe del Servicio Obstétrico del Carrillo, comentó que lo que allí hacen es, primero, informar a la paciente qué se le va a practicar en el parto y por qué.

“Se les dan todos los detalles de lo que se le va haciendo. En líneas generales, son nacimientos espontáneos  y nos manejamos con un partograma para monitorizar el trabajo de parto”, explicó Rinaudo.

Además, agregó que se tiene en cuenta la parte cultural y, por ello, la mujer puede parir en un sillón o en una camilla. Mientras que están realizando las adaptaciones para implementar los partos acuáticos antes de fin de año.

“Desde que la mujer ingresa hasta que se va está acompañada por un familiar o una persona que ella elija. Desde mediados de 2014 hemos tenido 1380 nacimiento. En 2016, llevamos 400 y la mortalidad fetal es cero”, cerró Rinaudo.