Un menor de 14 años fue asaltado y apuñalado el domingo por la madrugada en una fiesta clandestina que se realizó en Las Heras. Cuando estaba afuera del lugar, un grupo de delincuentes que portaba armas blancas lo amenazó para que les entregara sus zapatillas. Él se resistió y lo atacaron con saña, provocándole heridas cortopunzantes en distintos lugares de su cuerpo. El adolescente juega en las inferiores de Huracán Las Heras y lucha por su vida en el Hospital Notti. 

La noche del sábado varios jóvenes lasherinos se preparaban para asistir a una fiesta, en calles República de Siria y Doctor Moreno, que fue organizada a través de las redes sociales. Se trataba de la Destroy Fest. La entrada salía 15 pesos y ser menor edad parecía no ser un impedimento para lograr ingresar. 

La invitación a la fiesta se difundía por Facebook.

Un adolescente de 14 años que juega en las inferiores de Huracán Las Heras, en la Liga Mendocina, se dirigió con su hermana de 15 al domicilio particular donde se llevaba a cabo el festejo clandestino.

Todo transcurría con normalidad hasta que cerca de las 4 de la mañana el chico salió junto a unos primos para ir a comprar a un quiosco con atención las 24 horas que estaba en el mismo lugar. En ese momento, un grupo de sujetos empezó a causar disturbios en la calle. 

El menor intentó resguardarse en el interior de la fiesta pero la dueña de la propiedad cerró el portón de entrada y él quedó solo. Los sujetos eran alrededor de cinco, según lo que detalló su familia en dialogo con El Sol, y comenzaron a amenazarlo con un cuchillo para que les diera sus zapatillas. El adolescente intentó resistirse pero comenzaron a darle puntazos en todo el cuerpo. Una vez que lograron reducirlo, le quitaron el calzado, la campera y una gorra y se dieron a la fuga. 

La víctima quedó tendida en el suelo, gravemente herida. Un joven la cargó a su motocicleta y lo llevó al Hospital Carrillo. Allí el médico de guardia la asistió pero por su edad debió derivarlo al Hospital Notti.

El domingo por la tarde permanecía internado en cuidados intensivos del nosocomio de menores. Sus familiares estaban en el lugar velando por su salud, abatidos por el estado en el que quedó el chico.

Su madre habló con este diario y contó que en ese momento su hijo estaba “estable” a pesar de haber sufrido cortes y puñaladas en el tórax, cuello, brazos y piernas. Y que tenía una herida grave en el abdomen que llegaba hasta el intestino, por lo que había sido intervenido y volvería a pasar por el quirófano el martes.

El adolescente antes de disputar un partido para el Globo.

“Él es bueno, no hace más que jugar al fútbol, va a segundo año de la escuela, no anda con armas ni robando gente”, dijo consternada la progenitora.

Además, contó que además de jugar para el club lasherino, es fanático: “Había comprado la entrada para el partido (contra Independiente Rivadavia), estaba muy entusiasmado con ir a la cancha y mirá como lo dejaron”, cerró la mujer.