Un joven de 18 años fue imputado y encarcelado por intento de homicidio tras propinarle un gomerazo con un bolón de acero a un vecino, en uno de sus ojos. A raíz del ataque, la víctima perdió el órgano de la visión y el proyectil quedó alojado en el cráneo. Está fuera de peligro pero deben realizarle una peligrosa intervención.

El hecho ocurrió la tarde del miércoles 18 en la Isla del Diamante. Todo se originó cuando Omar Alejandro Quesada (18), llegó a un comercio ubicado en el callejón Iguazú e intentó venderle al propietario, Alejandro David Acuña (24), un envase de gaseosa retornable que le habían prestado en ese mismo lugar.

Acuña le explicó que le había vendido la bebida a su hermana y no le había cobrado por el envase, por lo que debía devolvérselo. 

Quesada se retiró ofuscado y minutos después regresó con una gomera en su poder. El comerciante lo enfrentó pero el  joven cargo el arma rudimentaria con un bolón de acero y le disparó en el ojo izquierdo, a un metro y medio de distancia.

La víctima se desmayó producto de la grave herida y fue trasladada en el vehículo de un vecino al Hospital Schestakow, ya que la ambulancia no llegaba al lugar. Luego fue derivado al Hospital Central, donde le realizaron una intervención para extraer el globo ocular. 

La denuncia por el hecho se radicó en la Comisaría 38ª y el sábado personal de esa dependencia logró atrapar al agresor.

Por su parte, Acuña permaneció en Terapia Intensiva hasta el lunes, debido a que los médicos todavía no consiguen retirar el bolón de acero que quedó alojado en su cráneo. “Están esperando a que se desinflame la herida para poder sacarlo”, contó a El Sol, ayer en sala común del nosocomio capitalino.

“Me sentí triste cuando supe que perdí el ojo, pero luego pensé que al menos logré sobrevivir, podría haber sido peor”, confió el joven comerciante. 

En tanto, el lunes el juez Mauricio Romano imputó a Quesada por homicidio en grado de tentativa y ordenó su traslado al penal de San Rafael.