Jonathan Ramón Pescara tenía 28 años. Los había cumplido la semana pasada, el jueves 23. Tenía tres hijos y estaba en pareja. Ayer, este hombre fue asesinado de un balazo en el tórax en Las Heras por querer defender a la familia de su suegra, que venía siendo amenazada por una “bandita dedicada al narcomenudeo, de Los Cinco Mil Lotes”. 

Lo cierto es que Pescara se encontraba a las 18 con un familiar de su mujer en una esquina del barrio Belgrano, cuando aparecieron, al menos, tres sujetos, uno de los cuales apretó el gatillo de un arma de fuego, que había sido entregada al matador por una mujer. Luego del disparo, las corridas y la desesperación: Pescara fue cargado en un auto y llevado al Hospital Carrillo, donde constataron el deceso. 

Tres jóvenes estaban identificados con nombre y apellido por estar sospechados de participar en el crimen pero no habían sido detenidos.

Fuentes policiales sentenciaron que se trata de dos sujetos de apellido Montiel (Marcos y Jonathan) y de Luis Pujado, que serían oriundos del barrio colindante, el Cinco Mil Lotes.

El fiscal Carlos Torres y el jefe policial de Homicidios, Fabio Rodríguez.

En la escena estuvieron presentes el fiscal Carlos Torres (subroga a su par Gustavo Pirrello) y personal de Homicidios, Infantería y Policía Científica, que trabajó en la búsqueda de pruebas.

Vecinos y familiares de la víctima, y también los investigadores, relataron a El Sol que la historia que terminó en tragedia tuvo su inicio el año pasado, cuando efectivos policiales realizaron un allanamiento en busca de drogas en el barrio Estación Espejo (Cinco Mil Lotes). 

Hubo algunos detenidos, que a los pocos días recuperaron la libertad. En la barriada se comentó que la familia Romero (apellido de la mujer del hombre asesinado) había sido la que le había pasado el dato a la policía sobre una banda que vendía estupefacientes.

Pero, esto no era cierto. Pasaron los días y los sospechosos de vender drogas iniciaron las amenazas y las agresiones a los Romero, residentes en el barrio Belgrano. Por lo menos, así lo sostenía la primera versión, brindada por las víctimas. “Les tiraban piedras y también los insultaban”, relataron ayer tras el crimen los vecinos. 

En una de las ocasiones, los señalados narcos le dieron una paliza a otro de los yernos de Bianca Romero, la suegra de la víctima. “Casi se murió”, afirmaron. Y, luego amenazaron a un nieto, de 13 años. 

En los últimos días, los actos agresivos contra los Romero se incrementaron. Es por esto que, ayer, Jonathan Ramón Pescara le mandó un mensaje a un sobrino de su suegra para ir a defenderla e intentar terminar con los problemas. Pescara y el familiar se quedaron en la esquina, en la manzana B. 

En un momento aparecieron los atacantes y comenzaron a tirarles piedras. Pescara respondió con gestos, invitándolos a una pelea cuerpo a cuerpo, pero una muchacha le pasó un arma a uno de ellos y este disparó.

Pescara quedó tendido en la esquina y los agresores continuaron tirándole rocas, mientras agonizaba. Si bien sus familiares intentaron ayudarlo, murió minutos después. 

Policías trabajaron en la escena.