Jesús Contreras tiene 38 años y desde hace 20 que duerme en la calle. El hombre trabaja cuidando autos en avenida Las Heras. Fue allí donde desconocidos lo prendieron fuego en la madrugada del domingo. Tras recibir atención médica en el hospital Lagomaggiore, pasa sus días bajo un árbol en un descampado en la cuarta.
“Terminé de laburar (sic), me quedé dormido y cuando desperté estaba envuelto en llamas”, expresó Contreras mientras una enfermera voluntariamente le realizaba las curaciones en su espalda.

Jesús desconoce las causas del ataque. De hecho, ni siquiera realizó la denuncia correspondiente porque no sabe bien qué ocurrió.
Sus amigos, Ricardo y “Pajarito” lo conocen desde hace muchos años porque trabajan como cuidacoches en la misma avenida.
Ambos reconocieron que Jesús tiene severos problemas con el alcohol y es muy probable que haya estado borracho cuando ocurrió el hecho.
Juan Carlos “Pajarito” Martínez contó que Jesús “es muy buena persona” y no cree que nadie lo haya atacado por bronca.
“Yo trabajo con él hasta tarde. Ese día me había ido a comprar con una amiga y cuando volví me avisaron que se lo habían llevado al hospital. No entendía nada.”, comentó Ricardo.

Contreras tiene parte de su espalda con quemaduras. Según detallaron desde el Ministerio de Salud, el hombre fue asistido en la guardia del hospital Lagomaggiore y voluntariamente decidió retirarse.
“No me quise quedar en el hospital porque no me gusta estar encerrado, tampoco quiero molestar a nadie”, confesó.
A pesar de que se le ofreció pasar esa noche en un refugio, Jesús decidió volver a su “hogar”: un colchón de gomaespuma tirado bajo un árbol ubicado en un descampado en calle Maza y Mitre, atrás de la Nave Universitaria.

“Siempre paso la noche acá. Desde que me separé no tengo lugar a dónde vivir, mi ex ni siquiera me deja acercarme a ver a mis hijos“, expresó Jesús acongojado.
El hombre es papá de un varón y una nena y según contó, trabaja en la calle para poder mantener a sus chicos.
“No quiero que ellos me vean en esta situación, no sé si se han enterado de lo que me pasó”, agregó.
Mendocinos solidarios
Toti Barros conoce a Jesús desde hace varios años porque le lleva alimento a los dos perros que viven con él. Cuando se enteró de lo ocurrido, fue a asistirlo y a llevarle comida, agua y abrigo.
Junto a ella, una enfermera se acercó para realizarle curaciones en la espalda.
“Tiene algunas quemaduras importantes pero además ha tenido episodios de fiebre y cólicos hepáticos. Necesita atención médica”, detalló la enfermera Marcela Ceballos.
Barros publicó en su cuenta de Facebook los datos de Jesús y algunos mendocinos se acercaron a ayudarlo.
“Leí la publicación, juntamos algunas cosas con mi mamá y vinimos. Le preparamos un bolsón con sábanas, un piloto, un conjunto de campera y pantalón, un par de zapatillas y le dejamos algo de plata. Es terrible lo que le pasó y lo ayudamos con lo que podemos”, contó Florencia Cáceres.

Intervención estatal
Desde el Ministerio de Salud adelantaron que, a últimas horas de la tarde, personal médico trasladó a Jesús nuevamente al hospital Lagomaggiore para que se le realicen estudios médicos integrales.
Además, se le ofrecerá atención psicológica y refugio.
Para ayudar a Jesús
“Lo que más necesito es un buen nylon”, pidió Contreras. El hombre necesita, además, ropa de abrigo, agua y alimentos.
Para realizar las curaciones, Jesús necesita gasas, apósitos, cinta y crema para quemaduras.
Quienes deseen ayudar deberán acercarse a la calle Maza y Mitre, atrás de la Nave Universitaria.
