La menor de 15 años que denunció haber sido violada la madrugada del sábado tras salir de un boliche de Villa Atuel, San Rafael, fue sometida este lunes a una serie de peritajes psicológicos y declarará el martes en Cámara Gesell. Mientras era sometida a una serie de estudios, el juez del caso, Ignacio Olmedo, imputó a los cuatro detenidos. Dos de ellos recibieron la calificación más grave: abuso sexual con acceso carnal.
Se trata del dueño del local bailable y de un conocido de la víctima, el último en ser detenido. Por su parte, tanto el hijo del propietario del lugar como el DJ fueron acusados de participación necesaria de abuso sexual.
Más allá de las imputaciones, no se descarta que en las próximas horas pueda haber novedades acerca de liberarlos. Si bien el juez cuenta con algunas pruebas que los complican –principalmente el aporte de testigos–, se instaló ayer la versión de que la joven desvincularía a tres de ellos en la declaración que realizará esta jornada.
Esto apunta, principalmente, al dueño del boliche, a su hijo y al hombre que pasaba música. Por eso, el último de los detenidos, un joven conocido por la menor, quedaría “seriamente involucrado en el hecho”, tal como había señalado un pesquisa el domingo a El Sol.
Trascendieron algunas conversaciones de la denunciante –a través de su perfil de Facebook– con un hombre de seguridad del local bailable, acerca de que dejaría de lado a estos hombres del ataque sexual. Las capturas de los chats llegaron al despacho del juez. Más allá de esto, Olmedo pretende agotar todas las pruebas antes de ordenar la libertad de alguno de los imputados.
El hecho. La noche del viernes, la chica fue a bailar al V8 Disco, en calle Balbino Arizu Norte de la localidad sureña. Según señalaron testigos, en el transcurso de la noche, la menor estuvo consumiendo bebidas alcohólicas.
Cerca de las 11, una vecina la encontró al costado de la ruta 143 en evidente estado de ebriedad y le dio aviso a la madre. “Tenía la ropa sucia, estaba llena de tierra y pasto. Parece que había estado tirada en algún lugar”, indicó un efectivo de la zona.
Aparentemente, la chica le contó lo poco que recordaba a su madre y dedujeron que los sujetos con los que se fue se habían aprovechado de su condición y la vejaron. Por eso, cerca del mediodía, la progenitora se dirigió con la menor a la Subcomisaría Real del Padre para radicar la denuncia por abuso.
Luego, la adolescente fue trasladada al Hospital Enfermeros Argentinos y personal del Cuerpo Médico Forense le realizó el procedimiento pertinente y constató la violación con acceso carnal. Además, le hallaron alcohol y drogas en sangre, indicaron fuentes allegadas al caso.
