Gustavo Hernán Seré fue imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego por el crimen de Emir Cuattoni.

El hombre de 38 años, dedicado a negocios metalúrgicos (principalmente soldaduras), dijo que es inocente. “Que busquen al asesino real, al que mató al chico. Yo no fui, no he hecho nada, soy un tipo que trabaja y encima me juzgan por narcotráfico y me acusan por algo que no he hecho”, dijo mientras era trasladado ante la fiscal para escuchar la acusación formalmente. “Soy un tipo que se dedica a trabajar y que ha trabajado toda la vida, acá están encubriendo a quién realmente fue”, agregó.

Además le envió un mensaje a los padres de Cuattoni:“Yo no fui, lo siento mucho”. 

Seré estaba en la mira desde hacía meses y este martes fue finalmente detenido después de la incorporación de una serie de pruebas en el expediente.

La fiscal Claudia Ríos mantuvo una comunicación con fiscal adjunto Gonzalo Nazar y concluyeron que los elementos que había en la causa eran suficientes para ordenar la captura de Seré, quien esta mañana fue imputado y en las próximas horas será enviado a la cárcel.

Cuattoni fue baleado la tarde del 17 de abril del año pasado en el Parque Benegas de Godoy Cruz por causas que son motivo de investigación. El adolescente de 15 años aminaba con dos conocidos cuando apareció una camioneta Toyota Hilux blanca. Bajó un hombre y disparó dos veces contra los tres jóvenes. Lo hizo con una pistola calibre 9 milímetros. Uno de los plomos impactó en la espalda de Emir. El agresor se dio a la fuga y la víctima quedó tendida en la calle. 

El 29 de mayo, después de poco más de un mes de agonía, Emir murió en la Clínica Santa Clara.

La investigación parecía frenada y cuando se reactivó, Seré comenzó a estar en la mira de los detectives. La camioneta que vieron en la escena era una de las pruebas de importancia y también otras descripciones que hicieron los testigos. 

Como informó El Sol, durante la investigación trascendió que Seré tenía antecedentes por lesiones, amenazas y hasta robo.