El Gobierno nacional anunció este lunes que impulsará una reestructuración del Estatuto para el Personal de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE). La reforma que será por decreto tiene como objetivo profesionalizar el organismo y crear una carrera específica para sus agentes. Además de abrir mecanismos para su selección e ingreso.
“Vamos a crear el Cuerpo de Inteligencia de la Nación conformado por los mejores perfiles de Argentina. La SIDE presentó el nuevo Estatuto del Personal de Inteligencia, una reforma estructural para sentar las bases de este cuerpo profesional, moderno y al servicio permanente de los intereses de los argentinos”, sostuvo el secretario de Inteligencia de Estado, Cristian Auguadra.
Según informó el Gobierno en un comunicado, durante décadas, “la Inteligencia de nuestro país sufrió las consecuencias de la improvisación, la degradación institucional y la ausencia de una política a largo plazo“. Es por eso que ahora buscan “revertir definitivamente” ese proceso y “reconstruir una capacidad estratégica esencial para la defensa de la soberanía, la seguridad y los intereses nacionales“.
De concretarse, la SIDE contará por primera vez con una Carrera de Inteligencia, con un proceso de ingreso abierto y transparente y mecanismos de selección, los cuales calificaron como “competitivos y despolitizados”. La búsqueda es consolidar una formación especializada y permanente, y un sistema de desarrollo profesional fundado en el “mérito, la capacitación, la experiencia y el desempeño“.
“Esta reforma busca construir algo que trascienda gobiernos y generaciones: un Cuerpo de Inteligencia de la Nación profesional, con vocación de servicio, identidad institucional y los más altos estándares de preparación. Porque una Nación que aspira a decidir libremente su destino necesita contar con instituciones capaces de comprender el mundo, anticipar amenazas y proteger sus intereses“, señalaron en el comunicado.
Según indicaron, la reconstrucción del Sistema de Inteligencia Nacional no consiste solamente en modernizar estructuras, sino que implica además recuperar una “capacidad esencial” del Estado. “Esa tarea comienza por quienes tendrán la responsabilidad de servir en sus filas: hombres y mujeres idóneos, íntegros, altamente capacitados y seleccionados entre los mejores“, indicaron.
