La economía de Mendoza registró en 2025 un crecimiento del 3,8%, marcando un terreno de recuperación respecto de la contracción del 0,9% sufrida en 2024. No obstante, la velocidad del repunte local quedó por debajo del promedio nacional: durante el mismo período, el Producto Interno Bruto (PIB) de la Argentina cerró con una expansión del 4,4%.
El informe sobre el Producto Bruto Geográfico (PBG), difundido este miércoles por la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE), trajo además una importante corrección de las cifras oficiales. A mediados de junio de este año, el Gobierno de Mendoza había dado a conocer datos preliminares que ubicaban la suba del producto provincial en torno al 1,6%. Con el informe definitivo consolidado, la estadística oficial terminó más que duplicando la proyección inicial planteada hace tres meses.
La industria, el comercio y las finanzas, al frente
El reporte técnico de la DEIE pone de manifiesto que las razones de la recuperación nacional y la provincial corrieron por carriles diferentes. Mientras que en el conjunto del país la tracción principal provino del sector agropecuario, la minería metalífera, la energía y las finanzas, en suelo mendocino cerca de tres cuartas partes de la expansión interanual se explicaron por el desempeño de la industria manufacturera, el comercio y la intermediación financiera.
Al desglosar la matriz de la economía provincial durante 2025, los rubros clave mostraron el siguiente comportamiento:
- Industria manufacturera: continúa siendo el sector de mayor peso específico en Mendoza (representa el 25,1% del PBG) y anotó un incremento interanual del 4,7%.
- Comercio (mayorista y minorista) y reparaciones: concentra el 15,7% de la estructura productiva y acompañó con una suba de igual magnitud: 4,7%.
- Intermediación financiera: aunque representa el 4,2% del producto local, fue la actividad de mayor salto relativo con un repunte interanual del 31,5%.
- Otros sectores con alzas: actividades inmobiliarias y empresariales (+4,8%), Administración pública (+7,3%), Hoteles y restaurantes (+4,3%), Transporte, almacenamiento y comunicaciones (+2%) y Agricultura, ganadería, caza y silvicultura (+1,6%).

En la vereda opuesta, la actividad económica provincial anotó retrocesos en el suministro de electricidad, gas y agua (-6,1%), enseñanza (-1,8%) y servicio doméstico (-1,7%). Desde la DEIE ponderaron que, pese a quedar por debajo de la media del país, Mendoza logró apalancarse en su diversificación productiva para consolidar el sesgo positivo del ciclo.

Los números del PBI nacional
A nivel país, las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) confirmaron que el PIB nacional cerró 2025 con un avance del 4,4%, sostenido por un cuarto trimestre que creció 2,1% interanual y un 0,6% en la medición desestacionalizada. El único trimestre que operó en terreno negativo a nivel nacional fue el segundo (-0,1%).
En el plano macroeconómico del país, el mayor impulso interanual provino del sector exportador, que registró una suba del 10,9%, seguido por la intermediación financiera (17,2%), la agricultura, ganadería, caza y silvicultura (16,1%) y la pesca (10,6%).
En la dinámica trimestral hacia el cierre del año, el consumo privado avanzó 1,7%, mientras que el consumo público se retrajo un 1% y la inversión (formación bruta de capital fijo) cedió un 2,8%.

El crecimiento total del año estuvo influenciado por el consumo privado (7,9%) y público (0,2%), las exportaciones (7,6%) y la formación bruta de capital fijo (16,4%).
Por el lado de la oferta destacaron Intermediación financiera (24,7%), Explotación de minas y canteras (8%) y Hoteles y restaurantes (7,4%). En sentido contrario estuvieron Pesca (-15,2%) y Hogares privados con servicio doméstico (-1,1%).
En precios corrientes, el consumo privado fue el componente más importante de la demanda con el 70 % del PIB, quedando por debajo la formación bruta de capital fijo (16 % del PIB), las exportaciones (15,6 % del PIB) y el consumo público (14,9 % del PIB).
