El accidente doméstico que le fracturó cinco costillas y lo obligó a frenar su gira en 2024 terminó marcando un antes y un después para Fito Páez. Esa inesperada pausa es uno de los puntos de partida de El mundo cabe en una canción, el nuevo documental que Netflix estrena este jueves y en el que el propio músico revisa su historia, sus canciones y las experiencias que lo convirtieron en una de las figuras más importantes del rock argentino.
Durante más de un año, el director Matías Gueilburt acompañó a Fito Páez en distintos momentos de su vida: ensayos, grabaciones, conciertos y viajes por América Latina, Europa y Estados Unidos. El resultado es una mirada cercana al artista que evita la clásica biografía cronológica para concentrarse en su presente y en los recuerdos que aparecen a partir de él.
La película muestra al músico arriba y abajo del escenario. El accidente que sufrió en 2024, su paso por el hospital, la relación con sus hijos, sus amistades, los duelos, los excesos y también los fracasos forman parte de un relato en el que la intimidad ocupa un lugar central.
Las canciones funcionan como otro de los grandes protagonistas. A través de ellas, Páez recupera distintas etapas de su vida y conecta experiencias personales con una carrera que lleva más de cuatro décadas.
La relación entre el músico y Gueilburt fue clave para conseguir ese registro. Ambos son amigos desde hace más de 20 años y esa confianza permitió que el director accediera a conversaciones y escenas alejadas de la habitual exposición de una figura de su tamaño.
Así, El mundo cabe en una canción no intenta solamente contar quién es Fito Páez. La propuesta es acompañarlo mientras revisa su propia historia y vuelve sobre las personas, pérdidas, decisiones y momentos que fueron dando forma a su identidad artística.
El documental cuenta con guion de Nicolás Gueilburt y Gueilburt, producción ejecutiva de Sebastián Gamba, Julián Rousso y Matías Gueilburt, y producción de Anima Films.

