El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, habló este miércoles e hizo referencia la impacto de las modificaciones de la normativa del Instituto Nacional de Vitivinicultura y el impacto que tuvo en una de las industrias clave de la provincia. Defendió las reformas y habló de otros temas de la actualidad macroeconómica.
“Hicimos una desregulación grande el año pasado, que era muy pedida por la industria, que sabemos que es un orgullo para la Argentina, porque es de las grandes industrias exportadoras que llevan la marca nacional a las mesas de todo el mundo con calidad”, evaluó, en diálogo con Canal 9 Televida.
Aseguró que Argentina tenía una estructura de supervisión “muy tortuosa, pesada” y que el organismo en ese marco “te controlaba todo“. Según el ministro, ahora se pasó a un esquema de supervisión más medido, orientado a la genuinidad del vino y su salubridad.
“Tenemos que confiar a los productores de Mendoza y San Juan, y dejarlos libres. Por eso refocalizamos los objetivos del INV a aspectos más específicos que debíamos controlar“, señaló.
La economía argentina y la morosidad
Para el ministro, “Argentina venía de un proceso complicado durante 12 años en los que no creció y los ingresos de todos los argentinos cayeron un 15%“. Advirtió que, desde la gestión de Javier Milei, se está “cambiando el rumbo“ gracias al crecimiento que se vio en 2024 y 2025. Además, confirmó que lo habrá en 2026 y 2027.
Para el funcionario, este crecimiento impactó sobre el empleo con la creación de puestos de trabajo. Aunque reconoció que hay una “migración” de trabajadores desde el mercado formal (en caída) hacia su inclusión en el régimen de monotributo. “Es un fenómeno que viene hace muchos años, pero con la Reforma Laboral que aprobamos estamos tratando de generar un atractivo para recuperar trabajadores en el mercado formal“, dijo.
“La economía está mirando al mundo. Las exportaciones están creciendo, han aumentado hasta triplicarse. Eso produce empleo y estamos seguros que va a generar un crecimiento del mercado laboral“, agregó.
Respecto del alto nivel de morosidad que se manifiesta tanto en las personas como en las industrias, Sturzenegger se defendió al asegurar que si se analizan los salarios de los trabajadores informales, hubo un aumento del poder adquisitivo. Señaló que la situación es similar con los formales donde algunas mediciones marcan un crecimiento y otras no. “Hay un proceso de crecimiento sostenido que arrastra a los argentinos a un lugar de mayor prosperidad“, dijo. Aunque reconoció: “No estamos en el lugar donde queremos estar, pero estamos yendo a ese lugar. Son procesos que requiren constancia”.
Finalmente, dejó un mensaje en tono electoral de cara al año que viene: “Es un país que tiene equilibrio, cumple sus contratos y está creciendo. Creo que los argentinos van a apostar a mantener ese rumbo“.
