El sueño de volver a ver a la Fórmula 1 en la Argentina tomó impulso en las últimas horas, después de que Javier Milei asegurara durante el Congreso de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) que el país reúne las condiciones para volver a recibir a la máxima categoría del automovilismo y expresara su deseo de que Franco Colapinto pueda correr nuevamente ante el público argentino.
Pero, por ahora, el regreso de la F1 no está confirmado. Lo que sí avanza es la puesta a punto del Autódromo Oscar y Juan Gálvez de Buenos Aires, que atraviesa una importante remodelación con la mira puesta en recuperar las condiciones necesarias para recibir a las principales categorías internacionales.

Un homenaje a Juan Manuel Fangio
En caso de concretarse el regreso de la categoría, el nuevo trazado tendría además un nombre especial: Juan Manuel Fangio, en homenaje al histórico piloto argentino, cinco veces campeón mundial de Formúla 1.
La idea busca mantener la tradición del autódromo porteño, que actualmente lleva los nombres de Oscar y Juan Gálvez, dos de los máximos referentes del automovilismo argentino.

El predio, que cuenta con 189 hectáreas, fue escenario de 20 Grandes Premios de Fórmula 1 puntuables entre 1953 y 1998. La última carrera se disputó el 12 de abril de 1998, cuando Michael Schumacher se quedó con la victoria a bordo de su Ferrari.
Cómo sería el nuevo circuito
El principal requisito es que el circuito consiga la homologación Grado 1 de la FIA, la máxima certificación necesaria para recibir a la categoría.
Las obras apuntan justamente a dejar al autódromo en condiciones para alcanzar ese estándar. El proyecto contempla nuevos sectores, modificaciones en el trazado, mejoras en las instalaciones y una ampliación de la capacidad para el público.

Para el cumplimiento de esos requisitos, el trazado tendría una extensión de 4,9 kilómetros y 15 curvas, nueve hacia la derecha y seis hacia la izquierda.
La pista tendría 18 metros de ancho en la recta principal y 12 metros en el resto del circuito. Los monoplazas podrían alcanzar velocidades máximas cercanas a los 340 km/h, con un promedio estimado de 225 km/h y un tiempo de vuelta de alrededor de un minuto y 18 segundos.

Uno de los principales cambios será la construcción de una nueva “Horquilla Larga”, que permitirá extender el circuito y adaptar el trazado a las exigencias de la categoría.
El proyecto está a cargo del diseñador alemán Hermann Tilke, reconocido por haber participado en el diseño y remodelación de numerosos circuitos utilizados actualmente en la categoría.
También se construyen 32 nuevos garajes, junto con espacios destinados a las áreas técnicas y una nueva torre de control. Para una eventual carrera de la Máxima se contempla además una segunda planta en el edificio de boxes.
En cuanto al público, el objetivo es llevar la capacidad del autódromo hasta unos 150.000 espectadores para un fin de semana de competencia.
El MotoGP, la primera gran prueba
Mientras la Fórmula 1 todavía es una posibilidad, hay una categoría que sí tiene su regreso confirmado: MotoGP volverá a Buenos Aires en el 2027, después de 28 años.
La competencia se disputará en un trazado de aproximadamente 4,3 kilómetros, con rectas de entre 800 y 1.000 metros y velocidades máximas superiores a los 300 km/h.
La fecha que se perfila para el regreso es del 9 al 11 de abril del 2027, aunque todavía resta la confirmación definitiva.

El dato no es menor: Fórmula 1 y MotoGP tienen actualmente al mismo propietario. El grupo estadounidense Liberty Media, que controla la F1 desde el 2017, adquirió la mayoría de Dorna Sports, la empresa que gestiona los derechos comerciales de MotoGP.
Por eso, el regreso de la categoría de motociclismo a Buenos Aires puede convertirse en una importante vidriera para mostrar el renovado autódromo ante los responsables de la Fórmula 1.
