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Las mesas de luz cumplen un rol práctico y decorativo dentro del dormitorio. Sin embargo, muchas veces se eligen únicamente por su diseño, sin considerar aspectos como las proporciones del ambiente o la altura de la cama. Tener en cuenta estos detalles permite optimizar el espacio y lograr una composición más armónica.

La altura es clave

Lo recomendable es que la superficie de la mesa quede a la misma altura que el colchón o apenas unos centímetros por encima. Esto facilita acceder a los objetos sin necesidad de realizar movimientos incómodos.

Respetar las proporciones

En dormitorios pequeños conviene optar por modelos compactos o flotantes, mientras que en habitaciones amplias pueden incorporarse mesas de mayor tamaño con cajones o estantes adicionales.

Pensar en el almacenamiento

Si el dormitorio cuenta con poco espacio de guardado, una mesa de luz con cajones puede ayudar a mantener el orden sin sumar otros muebles.

Elegir materiales acordes al estilo

La madera aporta calidez; el metal ofrece una estética más industrial; el vidrio genera ligereza visual y la melamina brinda múltiples opciones de terminación a un costo accesible.

No siempre deben ser iguales

Una tendencia cada vez más utilizada consiste en combinar dos mesas de luz diferentes, siempre que compartan una misma línea estética para mantener la armonía del ambiente.

Elegir correctamente las mesas de luz implica encontrar un equilibrio entre diseño, funcionalidad y proporciones. Una buena elección puede mejorar la comodidad diaria y potenciar la estética del dormitorio.