Un intenso cielo rojo y anaranjado cubrió Caracas este martes, mientras continúan los rescates en Caracas y otras zonas devastadas por los terremotos. El llamativo episodio, conocido popularmente como “candilazo”, generó todo tipo de comentarios. Sin embargo, los especialistas coincidieron en que se trató de un fenómeno atmosférico completamente natural.

La explicación está en la dispersión de Rayleigh, un proceso físico que modifica la forma en que la luz del sol atraviesa la atmósfera. Durante el atardecer, los rayos solares recorren una distancia mucho mayor antes de llegar a la Tierra, por lo que los colores de longitud de onda más corta, como el azul y el violeta, se dispersan con mayor facilidad.

Como resultado, predominan los tonos de longitud de onda más larga, como el rojo, el naranja y el amarillo, que son los que terminan iluminando el cielo.

El astrónomo Edward Bloomer, de los Museos Reales de Greenwich, sostuvo que este tipo de espectáculos responde a las propiedades ópticas de la luz solar al atravesar la atmósfera terrestre.

Es decir, no se trata de un fenómeno sobrenatural ni de un evento fuera de lo común, sino de una combinación de condiciones atmosféricas muy particulares.