Alfredo Raúl Rosaspina, uno de los nombres más conocidos del contrabando en Mendoza y condenado por causas federales, volvió a dejar la cárcel para cumplir prisión domiciliaria en su casa del barrio privado Palmares, en Godoy Cruz. La medida fue concedida por el Tribunal Oral Federal Nº1 de Mendoza, que consideró acreditado un deterioro en su estado de salud y entendió que la continuidad de su alojamiento en un establecimiento penitenciario podía representar un riesgo para su integridad física.
La resolución marcó un nuevo giro en la situación judicial de este hombre que durante años fue señalado por investigadores policiales y judiciales como uno de los principales operadores del ingreso ilegal de mercadería desde Chile.
El beneficio ya le había sido otorgado anteriormente, pero en febrero de este año fue revocado tras un planteo del Ministerio Público Fiscal, lo que derivó en su regreso a prisión. Hace pocos días, apenas cuatro meses después, consiguió nuevamente autorización para cumplir la pena fuera del complejo penitenciario.
Atraparon al llamado “cerebro” del contrabando en Mendoza
Alfredo Raúl Rosaspina (66) es conocido en el mundo del contrabando como un hombre pensante, equilibrado y que no tiene celeridad para decidir sus acciones. Quienes han tenido contacto con él destacan su inteligencia para esquivarle a cualquier tipo de instrucción…
La defensa de Rosaspina, a cargo de Nicolás Camani, presentó el pedido el 21 de mayo argumentando un “agravamiento progresivo, sostenido y acreditado” de su cuadro médico. Sostuvo que el condenado, de 69 años, padece Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), diabetes tipo II, hipertensión arterial y antecedentes de tabaquismo crónico.
También remarcó que había sufrido reiteradas crisis respiratorias, algunas de las cuales requirieron nebulizaciones, aplicación de corticoides intravenosos y controles médicos de urgencia.
Durante la tramitación del incidente, el Tribunal solicitó informes médicos actualizados al Complejo Penitenciario Federal VI y ordenó una encuesta ambiental en el domicilio propuesto para el cumplimiento de la medida.
La vivienda elegida fue una propiedad ubicada en el barrio Palmares de Presidente, sobre calle Lago Argentino, donde Rosaspina reside actualmente bajo la supervisión de su pareja, designada como persona tutora.
Uno de los puntos que más pesó en la decisión de los camaristas Pablo Salinas, Daniel Alejandro Roffo y Héctor Fabián Cortés fue la información incorporada al expediente sobre una reciente descompensación metabólica.
Según consta en el fallo, durante un control médico realizado después de una crisis respiratoria se registró un valor de glucemia elevado, considerado extremadamente peligroso para un paciente diabético. El tribunal interpretó que esa situación evidenciaba una condición clínica delicada que requería seguimiento permanente.
Los magistrados también cuestionaron la calidad y profundidad del informe elaborado por el servicio médico penitenciario. Consideraron que la documentación no detallaba con precisión la gravedad de las patologías, el estadio de la enfermedad pulmonar ni los tratamientos específicos que estaba recibiendo el interno.
Además, señalaron que el informe había sido confeccionado por una médica generalista y no por especialistas vinculados directamente a las afecciones respiratorias que presenta el condenado.
Con esos elementos, el TOF Nº1 concluyó que correspondía otorgar una detención domiciliaria “provisoria y excepcional” mientras continúa incorporándose información médica solicitada por la fiscalía.
Los jueces sostuvieron que Rosaspina integra un grupo especialmente vulnerable por su edad y por la coexistencia de enfermedades crónicas, situación que se vería agravada con la llegada del invierno. También invocaron la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores y el deber del Estado de garantizar condiciones adecuadas de salud para las personas privadas de libertad.
La decisión contrasta con la postura que había prevalecido meses atrás. En febrero, la Cámara Federal de Apelaciones había avalado la revocación de la domiciliaria y ordenado su regreso a prisión.
Antes de eso, distintos tribunales habían rechazado pedidos de excarcelación y arresto domiciliario formulados por la defensa, entendiendo que existían riesgos procesales vinculados a su capacidad económica, sus contactos y la posibilidad de entorpecer investigaciones.

Un hombre con conexiones
Rosaspina acumula una extensa trayectoria en expedientes de contrabando. En 2021 fue condenado por intentar trasladar ilegalmente hacia Chile cientos de cajas de cigarrillos valuadas en millones de pesos.
Sin embargo, esa causa representó apenas uno de los capítulos judiciales de una carrera que investigadores locales y federales describen desde hace décadas como ligada al ingreso y egreso clandestino de mercaderías por la cordillera.
Su situación se agravó definitivamente en una investigación iniciada en 2019 y que derivó en su detención en noviembre de 2022.
En mayo del año pasado, el citado TOF lo condenó a seis años de prisión al considerarlo uno de los jefes de una organización dedicada a introducir mercadería proveniente de China que ingresaba por Chile y luego era distribuida en Mendoza. En ese mismo expediente también fue condenado Javier Santos Ortega, otro histórico contrabandista mendocino.
La figura de Santos Ortega adquirió notoriedad adicional por su aparición en el expediente de corrupción judicial conocido como Bentogate, la causa que terminó con la condena del exjuez federal Walter Bento. Santos Ortega había reconocido el pago de sobornos en el ámbito de la Justicia Federal y murió el año pasado tras suicidarse.
Bentogate: el contrabandista al que mencionan como rival de Diego Aliaga
El informante Nº59 de la Policía contra el Narcotráfico (PCN) de Mendoza. Así habían identificado a Diego Aliaga los efectivos que trabajan causas de narcotráfico y contrabando en Mendoza. El ex despachante de aduanas y llamado nexo o facilitador de la…
El nombre de Rosaspina también surgió repetidamente en esa megacausa que se trabajó en la Policía contra el Narcotráfico (PCN). Testigos e imputados lo mencionaron como un hombre con influencia en el mundo del contrabando y con vínculos con personajes investigados por el supuesto cobro de coimas para obtener beneficios procesales.
Entre quienes lo señalaron apareció el ex despachante de aduanas Diego Alfredo Aliaga, asesinado en 2020 y considerado una pieza clave en las investigaciones sobre corrupción judicial y policial.
Aliaga llegó a identificar a Rosaspina como uno de los contrabandistas más importantes de Mendoza. También lo vinculó con organizaciones dedicadas al ingreso ilegal de mercadería desde el vecino país del oeste. Esas referencias fueron incorporadas a distintas pesquisas y terminaron colocando al condenado bajo la lupa de fiscales y jueces federales.
