Mendoza fue sede de una competencia internacional de ciberseguridad que reunió a más de 40 equipos de distintos países en el marco de la White Hat Conference 2026, uno de los eventos más importantes del mundo dedicados a la prevención del ciberdelito y la investigación digital. Entre los participantes se destacó un equipo mendocino que logró ubicarse entre los tres mejores del certamen.

La actividad formó parte de la primera jornada de la séptima edición de la conferencia, que se realiza por primera vez en Argentina. Desde su creación en Colombia en 2019, la White Hat Conference se consolidó como un espacio de referencia internacional para el intercambio de conocimientos y estrategias vinculadas a la seguridad digital, con ediciones previas en ciudades como Boston, Seúl y Madrid.

Según relataron participantes de la competencia, el desafío reunió a especialistas provenientes de organismos de inteligencia, fuerzas de seguridad, ministerios públicos fiscales y universidades de distintos países. Entre ellos hubo representantes de la Policía Federal, Gendarmería Nacional, áreas de Inteligencia de Nación, fiscalías de Mendoza, Salta y Jujuy, además de equipos de Chile, Brasil, Estados Unidos y universidades argentinas como la UTN y la Universidad Champagnat.

“Había aproximadamente 40 parejas muy buenas, de todo el mundo”, explicó uno de los concursantes que participó en la prueba. El participante destacó el alto nivel técnico de los equipos y la diversidad de perfiles profesionales involucrados en la competencia.

El certamen estuvo estructurado en cuatro etapas que combinaron conocimientos tecnológicos, investigación criminal y análisis jurídico. El eje central fue un caso de estafa digital cometido mediante un perfil falso de Instagram, a partir del cual los participantes debían construir una teoría del caso e identificar evidencias para avanzar en la investigación.

Una de las pruebas estuvo orientada a detectar contenidos manipulados mediante inteligencia artificial. Los equipos debían determinar si imágenes y videos eran reales, habían sido generados con IA, si se les había alterado el rostro o si se había clonado la voz de una persona.

Otra de las etapas estuvo dedicada al análisis de blockchain y criptomonedas, incluyendo el rastreo de operaciones en Bitcoin y Ethereum y la detección de posibles maniobras ilícitas.

La instancia final se concentró en informática forense y preservación de evidencia digital. Los participantes trabajaron sobre sistemas informáticos, archivos encriptados y procedimientos de cadena de custodia. Además, debieron elaborar un informe jurídico detallando cada paso de la investigación, la recolección de pruebas y su encuadre dentro de la legislación penal.

Eran más de 250 o 300 preguntas, señaló uno de los competidores al describir la complejidad del desafío. La combinación de análisis técnico, investigación criminal y argumentación legal convirtió a la prueba en una simulación integral de los desafíos que enfrentan actualmente los organismos encargados de combatir el crimen digital.

El resultado obtenido por el equipo mendocino se destacó entre una competencia de alcance global que reunió a algunos de los principales especialistas en ciberseguridad, consolidando además a Mendoza como uno de los centros regionales de debate y formación en materia de delitos informáticos y nuevas amenazas tecnológicas.