La aduana argentina de Horcones.

La renuncia del coordinador del Paso Cristo Redentor no pasó desapercibida y se dio en un momento clave, ya que tanto provincia como Nación avanzan en una transformación de los pasos fronterizos que conectan con Chile. Mientras el histórico corredor de alta montaña atraviesa una crisis operativa marcada por demoras, cierres y cuestionamientos, el Gobierno busca diversificar y modernizar los cruces internacionales para aliviar la presión sobre el principal túnel binacional.

La salida de Justo José Báscolo, quien denunció falta de apoyo político y escasos avances para resolver los problemas estructurales del sistema fronterizo, expuso las dificultades que enfrenta la provincia para sostener un corredor internacional cada vez más exigido por el crecimiento del tránsito turístico y comercial hacia Chile. No es la primera vez que el ex militar renuncia a la gestión del paso internacional, en 2023 había dado un paso al costado tras expresar que “lo habían dejado solo”.

Según trascendió, la decisión estuvo relacionada con la “falta de respaldo institucional para afrontar los problemas estructurales y de funcionamiento que desde hace meses se vienen registrando en el complejo fronterizo”.

Tras la salida del ex funcionario, la coordinación del Paso Cristo Redentor quedó a cargo de Carla Alburquerque, directora administrativa del Centro de Frontera, que asumirá la toma de decisiones desde Buenos Aires.

Las fuertes críticas a pocos días del inicio de la temporada de invierno

La Asociación Civil de Camioneros Unidos de Mendoza (ACCUM) difundió un duro comunicado contra la gestión del Paso Internacional Cristo Redentor, luego de la renuncia de su coordinador, Justo José Báscolo. Desde la entidad advirtieron que el corredor quedó “acéfalo de coordinador” en plena antesala del horario de invierno y denunciaron graves problemas de mantenimiento e infraestructura en el complejo aduanero.

Además, apuntaron directamente contra funcionarios nacionales y contra la Aduana (ARCA), al asegurar que el sistema operativo “empeora” en lugar de agilizarse. En el documento, los transportistas criticaron la burocracia, la falta de personal y las demoras en los controles fronterizos, y advirtieron que podrían avanzar con medidas de protesta ante lo que consideran una “mala gestión” de las autoridades responsables del paso internacional.

Una alternativa al Paso Cristo Redentor

Uno de los focos principales del Gobierno está puesto en el Paso Pehuenche, el corredor ubicado en el sur que une Malargüe con la región chilena del Maule y que comenzó a ganar peso estratégico como alternativa al Cristo Redentor. Allí ya avanzan nuevas obras de infraestructura y ampliación operativa para habilitar un tránsito más fluido de vehículos particulares y transporte de cargas.

Entre los cambios previstos aparece la construcción de nuevas estructuras aduaneras y espacios de resguardo para vehículos y maquinaria. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) lanzó una licitación para instalar un tinglado metálico relocatable en el área operativa de Aduana del Paso Pehuenche, para reforzar la infraestructura frente a las condiciones climáticas extremas de la cordillera.

La estrategia oficial apunta a consolidar al Paso Pehuenche como complemento del Sistema Cristo Redentor y como una vía clave para el Corredor Bioceánico. Las autoridades sostienen que este paso tiene ventajas operativas importantes: menor altura, más días habilitados al año y mejores condiciones para el tránsito de cargas en comparación con el corredor de Uspallata.