La interna de La Libertad Avanza volvió a quedar expuesta este fin de semana y encendió alarmas dentro del Gobierno nacional. La disputa entre el sector alineado con Santiago Caputo y el armado político que responden Karina Milei y Martín Menem escaló públicamente en redes sociales, dejó al descubierto viejas tensiones dentro del oficialismo y reactivó pedidos internos para que intervenga el presidente Javier Milei.
El conflicto se desató luego de que Caputo difundiera publicaciones de una cuenta anónima de X llamada “@PeriodistaRufus”, que venía lanzando críticas contra distintos sectores del Gobierno. El detonante fue que uno de esos posteos contenía un link que aparecía asociado al perfil de Instagram de Menem.
Desde el entorno del asesor presidencial interpretaron el episodio como una prueba de que detrás de esa cuenta operaban personas vinculadas al armado menemista. A partir de ahí, dirigentes, militantes digitales y cuentas libertarias alineadas con Las Fuerzas del Cielo comenzaron a reconstruir publicaciones anteriores del perfil anónimo, donde aparecían cuestionamientos al propio oficialismo, críticas a ministros y ataques a figuras cercanas a Caputo.
La guerra digital que expuso la fractura
Entre los apuntados por la cuenta figuraban el ministro de Economía, Luis Caputo; la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello; la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich; además del streamer libertario conocido como Gordo Dan y el diputado bonaerense Agustín Romo.
La escalada incluyó fuertes cruces públicos. “No pueden manejar cuatro cuentas fake y quieren manejar la botonera”, escribió Caputo desde una de las cuentas que se le atribuyen en redes. Más tarde, incluso ironizó sobre la pelea interna con una frase que generó malestar dentro del oficialismo: “Yo propuse tiros, pero se sienten más cómodos con el chusmerío”.
Con el conflicto ya instalado, la cuenta @PeriodistaRufus fue eliminada, aunque para entonces las capturas de sus publicaciones ya circulaban masivamente entre dirigentes y militantes libertarios.
En medio de la tensión, Menem intentó despegarse del episodio. El domingo envió un mensaje al bloque de diputados oficialistas en el que admitió “un error involuntario” de una persona de su equipo que administra sus redes sociales.
Según explicó, el community manager había compartido un link que, por cuestiones técnicas, quedaba asociado a su cuenta de Instagram. “Canallada sofisticada”, definió el riojano, que además habló de una maniobra armada para perjudicarlo políticamente.
El desgaste del “Triángulo de Hierro”
La pelea volvió a dejar expuesta la fractura interna dentro del llamado Triángulo de Hierro, el núcleo de poder que integraban Milei, su hermana Karina y Santiago Caputo. La relación entre ambos sectores arrastra meses de tensión, especialmente desde el armado electoral bonaerense y la disputa por el control territorial y digital de La Libertad Avanza.
Dentro del Gobierno, varios funcionarios observan con preocupación la virulencia que alcanzó la pelea y cuestionan la falta de intervención presidencial. “Está todo descontrolado. Javier es el único que puede ordenarlo”, reconoció un funcionario nacional en reserva.
La preocupación interna crece además en un contexto delicado para la Casa Rosada, marcado por el desgaste político, la caída en la imagen presidencial y las tensiones acumuladas dentro del oficialismo. Aunque en Balcarce 50 buscan relativizar el episodio y evitar una ruptura mayor, la guerra digital volvió a dejar al descubierto la fragilidad de la convivencia libertaria y el peso que tiene hoy el control de las redes sociales dentro del esquema de poder del mileísmo.
