Un terremoto de magnitud 7,5 encendió las alarmas este lunes en Japón, luego de registrarse frente a su costa oriental y generar riesgo de tsunami. El movimiento, que ocurrió a unos 10 kilómetros de profundidad, se sintió con fuerza en regiones del centro y noreste del país.

Según informó la Agencia Meteorológica de Japón, el epicentro se localizó a aproximadamente 100 kilómetros del puerto de Kuji, en la región de Sanriku. A partir del evento, se emitieron alertas de tsunami para una extensa franja costera que incluyó desde Hokkaido hasta Fukushima.

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El Ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, sacudió las redes sociales este domingo al exponer en su cuenta oficial de X lo que describe como una “historia increíble” de ineficiencia tecnológica en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).  Según el funcionario,…

Evacuaciones y alerta por tsunami

Las autoridades japonesas actuaron con rapidez ante la posibilidad de olas de hasta tres metros. Aunque finalmente el impacto fue menor, con registros de hasta 80 centímetros en Kuji, se ordenaron evacuaciones preventivas en distintas localidades costeras.

El operativo incluyó la suspensión de servicios claves y el despliegue de equipos de emergencia para asistir a la población y evaluar posibles daños.

Monitoreo en centrales nucleares

Uno de los focos de mayor preocupación por el sismo fue la infraestructura nuclear. La empresa TEPCO informó que no se detectaron anomalías en las plantas, aunque por precaución se evacuó al personal de las centrales de Fukushima Daiichi y Fukushima Daini.

Además, las autoridades confirmaron que no se registraron niveles anormales de radiación, lo que llevó tranquilidad en medio del operativo.

Evaluación de daños

La primera ministra Sanae Takaichi aseguró que el gobierno se encuentra “confirmando el alcance de los daños humanos y materiales”, mientras continúan las tareas de relevamiento en las zonas afectadas.

El fenómeno volvió a poner en evidencia la vulnerabilidad sísmica de Japón, uno de los países más preparados del mundo frente a este tipo de desastres, pero también uno de los más expuestos por su ubicación geográfica.