Vista aérea del lugar allanado.

Un operativo policial se desplegó en Lavalle luego de que un puestero denunciara el robo de ganado durante la madrugada del jueves.

El hecho ocurrió cerca de las 00.30, cuando una persona alertó que le habían arriado seis vacas de su campo. Con el correr de los minutos, tres de los animales regresaron por sus propios medios, mientras que las otras tres continuaban desaparecidas.

La intervención quedó en manos de la Policía Rural, que al llegar a la zona entrevistó a un puestero en el puesto Las Palmeras, en San José, quien se encontraba junto a sus hijos.

A partir de allí, se montó un intenso rastrillaje. A caballo y con el uso de linternas y reflectores, los efectivos comenzaron a seguir el rastro del ganado entre la vegetación durante la noche.

Ya con las primeras luces del día, cerca de las 7.30, y tras recorrer aproximadamente 30 kilómetros, los uniformados divisaron a dos hombres en otro puesto. Al advertir la presencia policial, uno de ellos se dio a la fuga.

En ese lugar se encontraban los tres vacunos sustraídos, aunque en medio del procedimiento dos escaparon hacia el monte y solo uno quedó atado y pudo ser recuperado.

Con intervención de la Oficina Fiscal, se dispuso el allanamiento del puesto y se solicitó apoyo de la división VANT (drones), que realizó un relevamiento aéreo para intentar ubicar tanto a los animales restantes como al sospechoso que escapó, aunque sin resultados positivos.

Durante el procedimiento, los efectivos detectaron que en el lugar funcionaba un centro clandestino de faenamiento de animales. Allí se secuestraron distintos elementos utilizados para esta práctica, además de más de 20 cabras y cuatro caballos (ninguno con documentación que acreditara la pertenencia de quienes vivían en el lugar).

El operativo de la Policía Rural se extendió por más de 15 horas y culminó con dos personas detenidas, mientras la investigación continúa.