Félix Cabrera, hincha de Racing Club de Avellaneda desde la cuna, viajó desde Mendoza con un objetivo claro: volver a encontrarse con el equipo de sus amores. No pisaba la cancha desde los 8 años.

La pasión no nació sola.“El abuelo lo hizo hincha al padre y el padre lo hizo a él”, contó a El Sol Rodrigo, su amigo, quien lo acompañó en este viaje cargado de emoción. La idea surgió en noviembre, cuando decidió invitarlo y ayudarlo a concretar un deseo que llevaba años postergado.

El viaje tuvo otro condimento especial: ambos viajaron a Buenos Aires para ver a AC/DC. Esto aprovechando los días para recorrer la ciudad y sumar experiencias. Para Félix, además, fue su primer viaje en avión.

Video:@RodrigoACSM

Pero hubo una parada que lo atravesó todo: el Cilindro. Al llegar al estadio, la expectativa era total. Sin embargo, no todo salió como lo imaginaban. Félix no pudo ingresar y se quedó afuera.

Aun así, el momento tuvo una carga simbólica muy fuerte. Su padre, Adolfo Cabrera, fallecido hace algunos años, estuvo presente de otra manera: Félix llevó una foto para sentirlo cerca en ese instante tan especial.

La escena quedó registrada en video y comenzó a circular en redes sociales, donde generó repercusión entre hinchas y usuarios. La historia despertó empatía y hasta aparecieron pedidos para que el club le permitiera conocer las instalaciones.

El viaje fue breve. Apenas tres días. Pero dejó una imagen potente: la de un hincha que, incluso desde afuera, volvió a conectarse con su historia y con el legado que le dejó su padre.