En un tono desafiante y sin precedentes, el presidente Donald Trump ofreció detalles sobre la masiva operación militar conjunta con Israel que ha sacudido los cimientos de Medio Oriente.
Durante una entrevista telefónica de nueve minutos con la cadena CNN, el mandatario afirmó que la inteligencia estadounidense detectó que Irán enriquecía uranio en secreto, rompiendo acuerdos previos.
“Los estamos destrozando”
Con su estilo característico, Trump no escatimó en adjetivos para describir el éxito de la “Operación Furia Épica”. El presidente reveló que los ataques iniciales del pasado 28 de febrero lograron eliminar a 49 líderes clave del régimen iraní, incluyendo al Ayatolá Ali Khamenei.
“Irán estaba a una semana de tener material para bombas atómicas. Es muy simple: querían fabricar un arma nuclear, así que los destruimos. Nunca permitiremos que tengan esa capacidad”, sentenció Trump.
La “Gran Ola” que está por venir
A pesar de la magnitud de las explosiones reportadas en Teherán y otras ciudades estratégicas, el mandatario advirtió que lo peor para el régimen persa está por llegar:
Trump aseguró que la “gran ola” de ataques (the big wave) todavía no ha ocurrido y que la potencia militar desplegada hasta ahora es solo el comienzo.
El presidente norteamericano estimó que el conflicto podría resolverse en un periodo de cuatro semanas o menos, destacando que las operaciones van “adelantadas según lo previsto”.
Trump instó nuevamente al pueblo iraní a tomar el control de su propio destino: “Permanezcan resguardados, es peligroso afuera. Cuando terminemos, tomen el gobierno. Les pertenecerá a ustedes”.
Reacción Internacional y de Inteligencia
Mientras Trump celebra la destrucción de las capacidades nucleares, expertos del OIEA y diversas agencias internacionales mantienen cautela, señalando que aunque se detectó uranio altamente enriquecido en instalaciones subterráneas, la magnitud del daño total aún es difícil de verificar debido a la nube de humo y el bloqueo de comunicaciones en la zona.
Por su parte, Irán ha respondido con ataques de drones a aliados regionales de EE. UU., como el reciente impacto en la refinería de Ras Tanura en Arabia Saudita, lo que ha convertido al Golfo Pérsico en una zona de combate activa.
Con información de CNN e Infobae.
