Milei en acción. Foto Reuters.

El presidente Javier Milei encabezó este lunes por la noche la presentación de su nuevo libro en el estadio Movistar Arena, en un acto que se transformó en un espectáculo político y musical. El mandatario buscó recuperar la iniciativa tras semanas de turbulencias internas y lo hizo con un mensaje directo a sus detractores: “¿Escuchas kirchnerista? Pudieron ganar un round, pero no la batalla”.

Milei ingresó al estadio a las 20.35 entre el público, repitiendo el rito que lo caracterizó en los cierres de campaña, especialmente en 2023, antes de ser elegido presidente.

Enfundado en un camperón de cuero negro, subió al escenario siete minutos después y se fundió en un abrazo con su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. “Toda la casta es de mi apetito”, gritó al micrófono, desatando el fervor libertario de las tribunas.

El mandatario abrió la noche con un tono distendido: cantó junto a la llamada “banda presidencial” un tema de Charly García, presentó a la diputada Lilia Lemoine como una de las coristas, a su biógrafo Marcelo Duclós en el bajo y a Alberto “Bertie” Benegas Lynch en la batería. En ese clima de festividad, también lanzó dardos al kirchnerismo y a los medios de comunicación: “C5N va a decir que son todos extras”, ironizó.

Entre canción y canción, la militancia libertaria dirigió sus críticas a Cristina Fernández de Kirchner con cánticos que el propio presidente celebró desde el escenario. “Quiero darle las gracias al triángulo de hierro, a Karina Milei y a Santiago Caputo. También a los partidos de LLA y a los jóvenes de todo el país, a la agrupación de La Púrpura y a las Fuerzas del Cielo”, dijo, en un mensaje de respaldo a su núcleo más cercano.

Milei aprovechó el acto para profundizar en su enfrentamiento con el kirchnerismo. “Pudieron ganar un round, pero no la batalla”, repitió, en alusión a los tropiezos legislativos y políticos de los últimos meses. En paralelo, cuestionó las “operaciones mediáticas” y los “ataques de la casta”, en una noche que funcionó como catarsis frente a su público más fiel.

Tras interpretar versiones de Ratones Paranoicos, La Mississippi, Gilda y Sandro, el presidente pidió por el regreso de los israelíes secuestrados en Gaza. “Israel es el bastión de Occidente”, afirmó. Y advirtió: “No vamos a permitir esa xenofobia que está tratando de instalar la izquierda”.

La velada incluyó aplausos, banderas libertarias y el regreso de Milei a su faceta más teatral y desafiante.

Con información de Infobae, La Nación y NA.