Desde el 2020, a través de Google Meet, la doctora Lila Gómez Altamirano, psicoanalista y escritora, autora de La escritura de la autobiografía: una puerta de acceso al inconsciente (Letra viva, 2025), ha hecho aproximadamente doce talleres de escritura terapéutica y autobiográfica en el espacio de su creación PsicoLiteraCura.

Se llevan a cabo a través de reuniones de una hora y media a dos, en forma virtual, durante cuatro semanas, “para construir entre todos, un momento de creatividad y de encuentro con distintos aspectos de cada uno, a través de la escritura”, según ella describe.

¿Qué es un taller de escritura terapeútica?

El taller de escritura terapéutica tiene como objetivo encontrarse con uno mismo a través de las palabras. Si bien se realiza en grupo, hay cierta intimidad, porque son online y cada uno desde su ámbito escribe. Luego hay una puesta en común de las experiencias pero no del escrito, el escrito es íntimo. Es distinto poder realizar una escritura íntima que una en la que se sabe que va a haber un lector, un receptor. Las posibilidades de juicio funcionan en forma distinta. El método que yo propongo tiene que ver con la asociación libre de Freud, dejarse llevar por lo que va surgiendo. Él se inspira en un escritor. Lo toma como método terapéutico y yo he realizado una adaptación para que a través de un método de escritura las personas podamos acceder a aspectos del preconsciente y del inconsciente. Se puede llevar también como trabajo a las terapias.

¿Cómo son los ejercicios?

Son una combinación de psicología y escritura. Ayudan a superar y revisar ideas limitantes. También brindan la posibilidad de generar nuevas formas de pensar nuestro pasado, presente y futuro.

¿Por qué hacer el taller en vez de ir a terapia?

El taller de escritura apunta a realizar un recorrido en el que el grupo sostiene, hay una elaboración grupal. No es una mera catarsis, algo evacuativo, sino que se pretende un proceso elaborativo, pero desde la espontaneidad y la expresión libre. Como el ejercicio de escritura puede ser movilizador, yo ofrezco un acompañamiento en cuanto a eso desde mi rol de psicoanalista. El taller te invita a encontrarte con tu versión de los hechos y también a ir historizándote. No se comparten los textos pero sí experiencias o comentarios que ayudan a construir.

¿Los textos resultantes del taller se publican?

No, son de la intimidad de cada persona que participa. Se comparten en forma voluntaria. A veces me los comparten para que yo comente o trabaje algún aspecto

A veces me los comparten para que yo comente o trabaje algún aspecto desde la psicología, pero nadie está obligado a mostrar ni compartir o leer en grupo. Tampoco se necesita ninguna formación previa en literatura o lengua. Además, de hecho, hay un acuerdo de confidencialidad y nadie tiene que develar su identidad, se trabaja con seudónimos en los encuentros.

¿Cómo empezaste con esta modalidad terapéutica?

Mi motivación fue realizar un enlace entre la escritura y la salud mental. Considero que el método de la escritura ayuda a la elaboración y el esclarecimiento de la vida psíquica. Freud, por ejemplo, ganó reconocimiento por su trabajo literario, y el psicoanálisis trasciende a partir de la escritura científica. El mismo Freud decía que a través de la escritura él pudo aclarar gran parte de sus teorías y hallazgos clínicos. Hay un valor en el trabajo psíquico de la escritura.

Para agendar

Los próximos talleres serán los martes 12, 19, y 26 de agosto y 2, 9 y 16 de setiembre, de 19.30 a 21. Para mayor información o inscripciones, comunicarse por mail a escrituratya@gmail.com o por WhatsApp al +54 2616560117.