El gobierno nacional oficializó este lunes el proceso de desburocratización en los trámites para la baja y desarme de vehículos, el cuál a partir del 4 de octubre se realizará de manera 100% digital. Esto eliminará gran parte del proceso en papel y reducirá costos, algo que los referentes del sector en Mendoza lo ven como “positivo”, pero que se deben conocer todos los detalles de la “letra chica” para poder entenderlo. 

La medida, impulsada por la Dirección Nacional de los Registros de la Propiedad Automotor (DNRPA) y el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, tiene como objetivo simplificar la gestión de legajos, mejorar la trazabilidad y golpear al mercado negro de autopartes. Este último se trata de un fenómeno que influye directamente en el alto costo de los seguros automotores.

“Un tema problemático en la Argentina es el altísimo costo de los seguros. En parte, se debe al alto precio de los repuestos”, explicó el ministro de Desregulación y Transformación del estado, Federico Sturzenegger

Entre la legalidad y el prejuicio

En Mendoza, la medida fue bien recibida por empresarios del rubro que durante años debieron enfrentar altos costos administrativos y, sobre todo, una imagen negativa frente a la sociedad.

Incluso Valeria, hija del dueño de Desarmadero El Turco, en Godoy Cruz, dejó en claro que existe un concepto viejo que “ensucia” a todo el sector y está lejos de ser así. Esto entendiendo toda la documentación y trámites que los organismos solicitan a la hora de hacer este tipo de trámites con la autopartes. 

“Que habrá poca burocracia es una realidad, todo será más ágil. Pero se debe entender que en el rubro hay mucha limpieza, legalidad y transparencia. Hace años que luchamos contra los prejuicios y los desarmaderos clandestinos”, aclaró en diálogo con El Sol

Para Hugo Méndez, tesorero de la Cámara de Mandatarios, el éxito del nuevo sistema dependerá de la seguridad y el control que sigan ejerciendo los profesionales del rubro. Además de reconocer  que la digitalización reducirá los costos y permitirá acceder a más autopartes legales: “Será fundamental que quienes conocen el proceso sigan siendo parte del monitoreo”

Mercado ilegal 

El presidente de Carva (Cámara de Recuperadores y Venta de Autopartes)José Luis Álvarez aseguró que la nueva reglamentación será “un golpe duro al mercado ilegal”, ya que se amplió la lista de autopartes recuperables de 30 a 142, lo que favorecerá la oferta legal y desalentará el robo de vehículos para desarme.

“Anteriormente los desarmaderos habilitados no podían recuperar ciertas piezas, entonces esas partes se conseguían en el mercado negro. Ahora, al poder recuperarse legalmente, pierden valor en el mercado ilegal y deja de ser tan rentable robar autos”, concluyó.

Desde la cámara calcularon que con las modificaciones presentadas por el Ejecutivo nacional, el sistema ahorrará $2.409 millones anuales: $753 millones para los usuarios (en obleas, trámites y aranceles) y $1.620 millones para los desarmaderos (formularios, correo y fotos).

Un cambio estructural

En la actualidad, el trámite de baja se realiza con documentación física, formularios en papel moneda, anexos impresos y fotografías color en papel fotográfico. Todo esto será reemplazado por una plataforma digital, que deberá estar operativa en 60 días, según lo dispuesto por el decreto.

“Hoy se envían al registro automotor triplicados del formulario 04D, 21 páginas impresas con el detalle de piezas, y 5 fotos reveladas. Sólo en correo se gastan $1.400 millones al año. Es un sistema caro y arcaico”, indicó Álvarez.

A los requerimientos que la nueva modificación mantuvo, anteriormente se exigían para registrar un vehículo a desarmar: el tipo de combustible utilizado, fecha, país y establecimiento de fabricación, y destino de las autopartes extraídas con sus correspondientes números de identificación.

Desde el Gobierno explicaron que muchos de los requisitos anteriores eran “redundantes o duplicados”, lo que entorpecía el funcionamiento del Registro Único de Desarmaderos.