El cierre judicial de una de las causas más resonantes del último tiempo en el circuito narco de Mendoza se concretó con una condena firme y negociada entre fiscales y la defensa. Yanet Maricel Cruz, señalada por los investigadores como la jefa operativa de una red familiar dedicada al tráfico de drogas en Luján, fue sentenciada a 6 años de prisión efectiva por el delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, tras un juicio abreviado en el que aceptó su responsabilidad penal.
La pena, homologada por el juez federal Marcelo Garnica, representa el máximo legal permitido en este tipo de procedimientos y lleva además un agravante significativo: se le declaró la reincidencia.
Cruz, de 33 años y con un extenso historial vinculado al narcotráfico y otros delitos, continuará privada de su libertad en el complejo penitenciario de mujeres de Mendoza, Agua de las Avispas, donde también transita un embarazo en curso.
La defensa había solicitado que cumpla su condena en prisión domiciliaria por su estado de salud, pero rechazaron la petición por considerar que el penal cuenta con las condiciones médicas necesarias para su atención.
La jefa narco detenida en Luján movió 130 millones de pesos en un solo año
El juez federal Marcelo Garnica dictó la mañana de este jueves la prisión preventiva para la señalada jefa narco Yanet Maricel Cruz (33), acusada de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada por la participación de tres o más personas…
Junto a ella, también fue condenada Florencia Daniela Castillo Benicio (32), otra de las piezas claves en el engranaje de esta red delictiva. Castillo recibió cinco años de prisión tras admitir en el mismo juicio abreviado la teoría de que su rol era almacenar y custodiar grandes cantidades de cocaína en una vivienda de Perdriel, que funcionaba como centro de acopio y distribución. La calificación también fue por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.
La causa, que se resolvió en tiempo récord —a tres meses del operativo que desembocó en la captura de Cruz—, fue instruida por la fiscal federal Patricia Santoni y el auxiliar fiscal Juan Manuel González, ambos del Área de Investigación y Litigio de Casos Sencillos del Ministerio Público Fiscal de la Nación.
La estrategia judicial consistió en terminar la causa principal mediante un acuerdo pleno con las defensas, sin ir a debate oral, teniendo como base las pruebas recolectadas durante una investigación de la Policía contra el Narcotráfico (PCN) y el reconocimiento de los hechos por parte de las imputadas.

El expediente se desprende de una investigación iniciada a fines de enero, cuando policías de la Unidad Investigativa de Luján (UID), en un procedimiento rutinario por un caso de abuso de armas, descubrieron de manera fortuita más de 12 kilos de cocaína, marihuana y otros elementos vinculados al narcomenudeo en una casa del barrio Nueva Vida.
Allí fue detenida Castillo Beneficio, quien vivía sola en el domicilio. Pero el hallazgo fue solo la punta del ovillo: los análisis de sus teléfonos revelaron una conexión directa y frecuente con Yanet Cruz, a quien los fiscales identificaron como la líder de la organización. Una de las pruebas más contundentes fue la que confirmó que la mujer había movido más de 130.000.000 de pesos en un año, cuando su actividad “comercial” no le permitía alcanzar estos montos.
De acuerdo con la acusación, Cruz coordinaba las entregas, organizaba los puntos de acopio y dirigía las operaciones de distribución, incluso desde su vivienda, donde tenía una pollería, mientras cumplía prisión domiciliaria por otra causa anterior.
La droga era fraccionada en pequeñas dosis y acondicionada con elementos como globos de agua para su venta callejera a través de otros personajes, una práctica común en los entornos del narcomenudeo.
Allanamientos y captura de una jefa narco por un secuestro millonario de cocaína
En el intrincado mapa del narcotráfico mendocino, pocos nombres han generado tanto ruido en los últimos años como el de Yanet Maricel Cruz. Nacida el 13 de febrero de 1992, esta mujer de 33 años se convirtió en una pieza clave…
Además de las condenadas, el expediente tenía como tercera imputada a Marisol Valeria Cruz, madre de Yanet. Si bien en los primeros tramos de la investigación fue detenida e incluso señalada como partícipe, finalmente fue desvinculada del proceso al considerar que las pruebas contra ella no eran lo suficientemente sólidas para sostener una acusación penal.
La caída de Yanet Cruz representó un golpe significativo a una estructura familiar que se logró mantenerse activa durante años. Su nombre ya había resonado en otras causas anteriores, como la del crimen del jornalero Hugo Humberto Bordón, ocurrido en 2020 en el mismo barrio donde luego fue arrestada.
En ese expediente fue señalada como autora intelectual del homicidio, aunque recuperó la libertad por falta de pruebas concluyentes. La mujer arrastraba además una condena previa por narcotráfico, lo que permitió al tribunal declararla reincidente en esta oportunidad.




